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El Parlament vota hoy una moción que defiende la privatización de las líneas de metro

El pleno del Parlament decide hoy entre dos mociones abiertamente contrapuestas. Los socialistas proponen que se conceda a Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) la gestión de la futura línea 9 del metro, con vistas a la 'unidad de gestión'. El PP, en cambio, defiende que debe abrirse el transporte metropolitano, en especial la línea 9, a la iniciativa privada, tanto en lo que respecta a la inversión y la construcción como a la gestión. CiU comunicó ayer a los partidos que votará contra la propuesta socialista y a favor de la del PP.

Hasta ayer, Pere Macias, consejero de Política Territorial, era una persona que se había pronunciado siempre a favor de que la gestión de la línea 9 fuera para TMB. Ayer, sin embargo, su propio jefe de gabinete llevaba las negociaciones sobre la privatización propuesta por el PP.

Los socialistas, por su parte, estaban seriamente preocupados por lo que consideran un ruptura del modelo que siempre ha imperado en Cataluña. El diputado Manel Nadal había hablado con el diputado de CiU Salvador Esteve, que le dijo claramente que votarían contra el punto 4 de su moción, que propone 'garantizar la unidad de explotación del conjunto de la red del ferrocarril metripolitano, incluida la línea 9, al margen de quien tenga la titularidad de la infraestructura'. Nadal, defensor de la propuesta, no acababa de entenderlo. 'Si Macias defendía lo que proponemos ¿por qué votan en contra?'. La respuesta estaba en otra moción, defendida por el diputado del PP Josep Maria Fabregat, en la que se propone la entrada del capital privado en la construcción y gestión de las líneas del metro, al modo, dice el texto, 'del tranvía del Baix Llobregat': la concesionaria asume la obra y gestiona la línea.

El diputado convergente Salvador Esteve confirmó los temores de los socialistas y las expectativas de los populares. Esteve aseguró que sus propuestas eran 'acordes' con el pensamiento del Gobierno catalán cuando se le hizo ver que, al menos en apariencia, contradecían las declaraciones del consejero Macias.

Un portavoz del Departamento de Política Territorial declinó comentar el cambio de postura, aunque aseguró que el consejero conocía el contenido de las enmiendas y las había inspirado. Si bien añadió: 'Todavía negociaremos a lo largo de todo el día'. No obstante, Esteve había entregado copia escrita de las propuesta de enmienda tanto a los populares como a los socialistas.

La moción del PSC incluía otros puntos en contra de los cuales los convergentes pensaban votar hoy. Uno es la sugerencia de emplear el crédito de 108.000 millones de pesetas concedido por el Banco Europeo de Inversiones para la línea 9 del metro. En cambio, CiU dará el visto bueno a reclamar los 21.000 millones de pesetas originalmente previstos por el Gobierno central para el Eix Transversal y también votará a favor de reclamar que empiecen las obras de la N-II entre Cervera e Igualada. CiU ha propuesto una enmienda que para el PSC resulta incomprensible. La moción de Nadal defiende la negociación con el Gobierno central para lograr que éste reclame 94.112 millones de pesetas de fondos de cohesión para el tramo aeropuerto-Zona Franca de la línea 9. La enmienda de CiU reduce la cantidad a 62.000 millones, ya que afirma que ésta es la cantidad prevista en el plan de infraestructuras. Pero el plan recoge la cifra citada por los socialistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2001