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Una sobrecarga eléctrica inutiliza ordenadores y ascensores en Boí

Una ley regulará el pago de indemnizaciones a los afectados por cortes de luz

La avería en la Alta Ribagorça inutilizó también los ascensores de muchos establecimientos turísticos que ya habían iniciado la temporada veraniega. La subida de tensión originó una avalancha de quejas de los centenares de usuarios afectados. Aunque todavía no se han calculado las pérdidas y los efectos de la avería, éstos se prevén millonarios. La avería afectó, en más de 300 viviendas y 100 establecimientos turísticos de la zona, sobre todo a aparatos eléctricos de bajo consumo, como televisores, vídeos, microondas, ordenadores, cadenas musicales, cafeteras, bombas de agua y lavadoras.

La sobregarga, que originó subidas y bajadas de tensión y cortes intermitentes en el suministro eléctrico, se produjo a las cuatro de la madrugada en la central eléctrica de Escales. Entre las dependencias más afectadas se encuentran las oficinas centrales del parque nacional de Aigüestortes, el balneario de Caldes de Boí, donde se estropearon 150 televisores y un centenar de minibares, y el complejo invernal de Boí-Taüll.

Durante los dos últimos días, los ayuntamientos de la zona no han parado de recibir reclamaciones de particulares y empresarios damnificados.

Fecsa asumirá las pérdidas

Fuentes del Patronato de Turismo de la Vall de Boí han anunciado que los responsables de Fecsa-Enher 'se han manifestado totalmente dispuestos a asumir las pérdidas ocasionadas por esta avería, no sólo por los aparatos que han quedado destrozados, sino también por los perjuicios causados al sector turístico de la zona'. La compañía eléctrica ha pedido a las empresas que intenten reparar los aparatos dañados y ha asegurado que pagará las facturas correspondientes.

Como otros consistorios, el Ayuntamiento de Vall de Boí recibió ayer centenares de quejas y reclamaciones. 'Hoy [por ayer] continuamos recibiendo llamadas, por lo que aún no podemos hacer un balance definitivo de los daños causados por esta sobrecarga eléctrica', dijo el el alcalde, Joan Perelada.

Los núcleos más afectados por esta avería fueron Llesp, Malpàs, Gotarta y Castelló de Tort, el balneario de Caldes de Boí y la estación de esquí de Boí-Taüll.

El próximo septiembre finaliza el plazo de cuatro meses que el Parlament dio a la Generalitat para que elabore un reglamento que establezca los índices de calidad del suministro eléctrico y regule las compensaciones económicas a los usuarios perjudicados por los cortes de luz.

En los últimos años ha habido muchas interrupciones de suministro eléctrico, lo cual ha originado un creciente malestar ciudadano. Entre las averías más recientes destacan los apagones que hace un año dejaron sin luz a 4.000 usuarios en el centro de Sitges y a otros tantos abonados de la ciudad de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2001