Un juez encarcela a un hombre acusado de matar a su esposa tras iniciar ésta los trámites de separación

Amador Pascual, albañil de 45 años, ingresó ayer por orden del juez en la cárcel de Soto del Real como el presunto autor de la muerte de su esposa, Raquel Chaves B., de 40 años, según fuentes judiciales. El cadáver de Raquel fue hallado el jueves flotando en el colector de aguas de la depuradora de San Agustín de Guadalix, municipio situado 30 kilómetros al norte de Madrid. Raquel había contratado recientemente a un abogado para formalizar los trámites de separación de su marido. Es el segundo supuesto crimen de violencia doméstica ocurrido en la Comunidad de Madrid en esta semana.

Amador y Raquel se casaron hace unos 20 años, pero desde hace tres meses la relación estaba hundida. Tanto, que Raquel se quería separar de su marido. 'Ella había contratado a un abogado para separarse; nos comentaba que la relación ya no iba bien', explicó ayer un camarero del bar Los Arcos, situado en el centro de Alcobendas, donde Raquel trabajaba de camarera desde hacía dos meses.

La mujer desapareció durante el fin de semana, según explicaron unos vecinos. El propio Amador fue quien denunció en Alcobendas la desaparición de su esposa. La Guardia Civil inició una búsqueda intensiva en los alrededores del chalé del matrimonio, situado en el camino del Arroyo Cárdenas, en una zona rústica de El Molar, conocida como Las Vargas. Un helicóptero sobrevoló la zona en vuelo raso para tratar de localizar el cuerpo; se peinaron eriales, se buscó en un arroyo... Sin éxito. Los agentes localizaron el coche que últimamente conducía la mujer, un Rover de color verde propiedad de su marido, a poco más de un kilómetro de la vivienda.

El pasado jueves el cadáver de Raquel fue hallado en un colector de la depuradora de San Agustín, informa F. J. Barroso. Ayer se le practicó la autopsia en el Instituto Anatómico Forense de Madrid. El médico forense no ha hallado marcas de puñaladas ni de disparos en el cuerpo de la fallecida. Fuentes cercanas al caso sospechan que murió estrangulada o ahogada.

El detenido era propietario de tres tiendas de deportes en Alcobendas. Allí conoció a Raquel, cuya madre y hermana viven en Alcobendas. 'Hace años el negocio le fue muy bien a Amador e hizo mucho dinero, pero desde hace año y medio las tiendas dejaron de vender y se arruinó. Tenía deudas e incluso le embargaron', explicó un vecino. Raquel trabajó con Amador en las tiendas hasta que cerraron. 'A Amador no le gustaba que Raquel trabajara hasta la madrugada en la cafetería. Era muy celoso y no lo ha podido aguantar', concluyó una vecina.

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