Hague lanza sus ataques más agresivos y Blair le acusa de buscar la abstención

Los dominicales británicos apadrinan un triunfo laborista en las elecciones

Los conservadores ya no se andan por las ramas. Ya no hablan del euro, el asilo y los impuestos. Ahora llaman a los británicos a 'reventar la burbuja' del nuevo laborismo con un cartel que parece la revancha del que días atrás se mofaba de William Hague y Margaret Thatcher. 'Sólo podéis borrar esa sonrisa de su cara votando conservador', declaró el líder tory.

William Hague utilizó el tono más agresivo de toda la campaña para denunciar que otro triunfo arrollador del laborismo 'sería devastador para la democracia'. Y previno a los británicos contra 'el más arrogante, agresivo, manipulador e intimidatorio Gobierno en la historia del país'.

Los conservadores parecen confirmar así que su objetivo ahora es dar la sensación de que el laborismo está a punto de arrollar. Una táctica que pretende obtener el doble resultado de movilizar a sus seguidores más fieles para evitar el desastre y al mismo tiempo desmovilizar el voto contrario. En el fondo están invitando a los laboristas moderados a quedarse en casa el jueves para forzar un resultado más equilibrado del que predicen las encuestas.

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Ésa fue al menos la interpretación de Tony Blair, que acusó a su rival de promocionar la abstención. 'Todavía no ha votado nadie en estas elecciones', advirtió el primer ministro.

Margaret Beckett, líder laborista en los Comunes, se confesó 'nerviosa' al recordar las elecciones de 1992, perdidas por Neil Kinnock con todas las encuestas a favor.

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Guerra de nervios

La prensa dominical entró ayer abiertamente en la guerra de nervios de los partidos. The Observer, la edición dominical del diario más próximo a los laboristas, The Guardian, publicó el sondeo más favorable a los conservadores, a los que sitúa a sólo 12 puntos de los laboristas. En el otro extremo, The Sunday Telegraph pronosticaba un aplastante triunfo de Tony Blair, con el 50% de los votos y 23 puntos de ventaja sobre Hague. Más centrado, The Sunday Times otorga 17 puntos de ventaja al laborismo.

The Telegraph se moja a fondo. 'Última súplica de los tories: borra la sonrisa de la cara de Blair', titula en primera página. 'Vota por democracia', afirma en su editorial, en el que asegura que 'una segunda victoria arrolladora reduciría los Comunes a un granero vacío para el pienso de los lobbies'. Profundamente antieuro, el Telegraph defiende la decisión de William Hague de centrar la campaña en la batalla contra la moneda europea, aunque reconoce que ha sido un error considerar esta campaña electoral 'la última oportunidad' para salvar la libra.

Tony Blair recibe el apoyo matizado del conservador Sunday Times, del grupo Murdoch. 'Una mayoría significativamente pequeña haría al señor Blair más sensible a la opinión pública y le pondría sobre aviso para no aumentar los impuestos y no llevarnos hacia el euro'. 'Tras cuatro años de una Administración mejor-que-los-tories', ironiza The Independent, 'el partido de la devolución y del salario mínimo está a punto de lograr un segundo mandato'. 'Pero no damos la bienvenida a la perspectiva, que parece cercana, de otra victoria masiva de los laboristas', advierte.

El populista News of the World pide 'una segunda oportunidad' para el laborismo. 'Reconocemos que las mayorías aplastantes pueden promover la arrogancia y un poco saludable ninguneo al Parlamento. Pero, a pesar de esos riesgos, creemos que laborista sigue siendo la mejor elección para todos nosotros el 7 de junio'.

'El muerto andante'

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