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Los sindicatos tildan de 'bellaquería' la acusación de sabotaje en el accidente de Ourense

La Confederación Intersindical Galega (CIG) ha reaccionado con indignación ante las acusaciones de que el accidente de autobús ocurrido el pasado martes en Ourense, y en el que fallecieron cinco personas, pudo deberse a un sabotaje. Raúl López, gerente del grupo Monbús, al que pertenece la empresa del autobús siniestrado, no había citado al sindicato en las imputaciones realizadas después del accidente, pero la CIG apoya la huelga que los trabajadores de Transportes La Unión, del mismo grupo de empresas, realizan en Pontevedra desde hace dos meses.

'Las declaraciones de Raúl López son una bellaquería, una infamia y una irresponsabilidad', aseguró ayer el secretario de la Federación de Transporte del sindicato nacionalista, Jesús Pastoriza, al tiempo que solicitaba a la administración autonómica una investigación profunda de las causas 'de este accidente y de los otros tres que han sufridos sus coches en lo que va de año'. Pastoriza aseguró que el grupo Monbús tiene el índice de siniestralidad más alta de toda España y que es la empresa más sancionada de Galicia por incumplimiento de tiempos de descanso de los conductores, basándose en datos de la Consejería de Política Territorial.

Según el comandante José Hermida, de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, 'no se descarta ninguna hipótesis' sobre la causa del accidente, que se produjo en un tramo sin complicaciones y cuando el autobús, nuevo, circulaba a unos 70 kilómetros por hora. Fuentes de la investigación consideran que la autopsia del conductor puede aportar datos decisivos.

Cuatro de los siete heridos en el accidente están aún hospitalizados. Sigue en estado crítico de Stefan Virgil Petru, ciudadano rumano de 47 años y continúa grave su compatriota Jordan Ursu, de 43 años, cuya esposa e hijo de 13 años murieron en el accidente.

También siguen hospitalizados Ricardo Telmo Rincón, de 21 años, natural de Portonovo (Pontevedra), y Anabel Álvarez Fernández, de 23 años y con domicilio en Vigo, cuyo estado no reviste gravedad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de abril de 2001