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Las deudas de la Generalitat

A raíz de la publicación de los datos del Banco de España sobre el endeudamiento de las comunidades autónomas, esta siendo noticia muy comentada en los medios de comunicación el elevado endeudamiento de la Generalitat Valenciana, cercano al billón de pesetas.

Tanto los diversos portavoces del gobierno valenciano, como su propio presidente, el Sr. Zaplana, han apuntado explicaciones a esta situación que, no sólo compromete a los futuros gobiernos y generaciones, sino que incumple los propios acuerdos de reducción de endeudamiento de las comunidades autónomas con el Gobierno central.

La primera explicación, dentro de la lógica del actual gobierno, ha sido recurrir a la etapa anterior. Pasaré por alto las explicaciones porque del pasado se ha dado ya cuenta por los electores y porque ya son suficientes años de gobierno del Sr. Zaplana, desde mediados de 1.995, para que pueda dar cuenta de sus propias responsabilidades. Baste decir respecto a este argumento que en una legislatura y media han más que duplicado el endeudamiento de las tres legislaturas anteriores, en una fase de crecimiento económico sostenido y por tanto, en teoría, en una época en que los ingresos han debido de mejorar sustancialmente y no ha habido gastos extraordinarios como los hubo para ayudar a sostener la economía valenciana en las crisis de principios de los ochenta y de los noventa.

Las otras explicaciones al elevado endeudamiento tampoco han sido muy sofisticadas. Tanto el portavoz del gobierno como el propio Sr. Zaplana han indicado que se debe a que las transferencias de competencias estaban mal dotadas (otra vez la herencia recibida) y que son muchas las competencias asumidas. Sólo que la portavoz del gobierno ha sido poco cauta en sus declaraciones, porque casi ha venido a reconocer que el endeudamiento estaba sufragando el gasto corriente producido por la Ley. El articulo 14.2 de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas explica que el endeudamiento plurianual ha de ir íntegramente a financiar inversiones.

Por otro lado, es muy discutible que las transferencias fuesen deficitarias. Lo que sí era es el servicio que el Estado prestaba anteriormente a las transferencias en nuestra Comunidad y también en otras. Por ejemplo en el capítulo educativo, donde la dotación de plazas escolares era claramente inferior a las necesidades de la población y a mejorar esa oferta educativa se dedicó una buena parte del endeudamiento.

En sanidad por el contrario, las transferencias nos asignaron inicialmente un coeficiente que mejoraba algo la financiación.

En mi opinión, por resumir la situación y con la finalidad de colaborar a resolverla, hay dos problemas. En primer lugar, una mala gestión de los recursos públicos porque el gobierno acomete inversiones que generan gastos que no puede financiar. Recordemos que el Sr. Zaplana fue el primero en aceptar el nuevo modelo de financiación de las Comunidades Autónomas que, de no ser por una cláusula aprobada después por el Gobierno central, habría disminuido los ingresos de la Generalitat al disminuir la importancia del IRPF, como también disminuyeron los ingresos, aunque en poca cuantía, al utilizar la capacidad normativa transferida para efectuar rebajas que luego no puede financiar

Existe además un retraso en los cobros que obliga a refinanciarse permanentemente, lo que nos encarece la financiación.

En segundo lugar, hay un problema real. La inversión publica del Estado en la Comunidad Valenciana ha sido siempre baja, pero en los últimos años ha sido menor y éste es un tema que el Gobierno debe solucionar y debe hacerlo poniéndolo de manifiesto y no pretendiendo ocultar la situación, y sobre todo, comparativamente con las otras comunidades autónomas, tenemos una financiación per cápita menor para los mismos servicios, lo que no tiene ninguna explicación desde el punto de vista de la riqueza relativa, puesto que comunidades más ricas que nosotros tienen mejor financiación.

Hay por tanto falta de transparencia y mala gestión de los recursos recibidos y hay, en mi opinión, un sistema de financiación que tenemos que conseguir cambiar.

Joan Lerma es senador socialista y ex presidente de la Generalitat.

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