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Regreso de Pavlovsky

En esencia es la misma obra que se estrenó hace más de dos años en el minúsculo Teatre Malic y que recaló después en el Club Capitol, pero con el tiempo y los muchos bolos que acumula, dice su autor, ha ido añadiendo retoques. Es normal, porque Pavlovsky, orgullosamente humilde, escrito, dirigido e interpretado por ese todoterreno de la escena que es Ángel Pavlovsky, es lo que se dice teatro directo, moldeable según la reacción del público y sus ganas de dialogar con el actor.

En este espectáculo intimista, el intérprete se transforma en una suerte de china en el zapato del respetable, sin llegar nunca, eso sí, a hacer daño a nadie. Suscita, en todo caso, carcajadas con la provocación; sonrisas cómplices con la emoción.

El personaje Pavlovsky, acompañado en esta ocasión por el pianista Dani Espasa, cerrará durante los próximos 10 días (hasta el 1 de abril) el 5º Festival de Teatro de Humor que se ha celebrado en el Teatre Joventut de L'Hospitalet de Llobregat en las últimas semanas. Después, el actor, el espectáculo seguirá mostrándose en otras localidades catalanas y no está previsto, de momento, un regreso a la cartelera barcelonesa.

Los de L'Hospitalet han sido unos días de risas por los que han desfilado, entre otros, Faemino y Cansado, la obra de Noël Coward Vides privades, dirigida por el tricicle Paco Mir, y La millor marihuana la fa la mama, de Dario Fo, en una producción modesta que ha cosechado muy buenos resultados en la cartelera barcelonesa de los últimos meses.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de marzo de 2001