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El Gobierno acusa a CiU de no querer acuerdos sobre el Plan Hidrológico

El secretario de Aguas reta al alcalde de Barcelona a que se pronuncie

La posibilidad de incorporar al Plan Hidrológico Nacional un trasvase desde el Ródano está descartada -salvo su estudio-, toda vez que es mucho más cara que el trasvase desde el Ebro y tiene impactos ambientales importantes, según Pascual Fernández. 'El coste del agua sería un 57% más caro'. Su traída desde el Ebro sólo necesitaría prolongar la actual conducción del llamado minitrasvase desde Tarragona hasta Barcelona, aunque habría que ampliar su capacidad. 'Si se comparan las dos alternativas, la elección se inclina claramente por la del Ebro; la otra es innecesaria, más cara y con más impactos. Además, estaría sujeta a negociaciones con otro Estado, algo que no cabe en un plan del agua nacional', añadió el secretario de Estado.

Embarcado en despejar algunas dudas sobre el Plan Hidrológico Nacional y el trasvase del Ebro suscitadas tras la manifestación en Madrid del pasado domingo, Fernández retó al alcalde de Barcelona, Joan Clos, a que abandone su mutismo: '¿No tiene nada que decir? Cuándo quiere que le llegue el agua, ¿pronto o dentro de 25 años? Nos gustaría que dijera algo. Barcelona está fuera del debate. ¿Quiere o no desaladoras? ¿La garantía y la calidad no son problemas importantes? Con el Plan Hidrológico se pondría en marcha inmediatamente el trasvase a Barcelona; el del Ródano, quién sabe, porque de él sólo tenemos la propuesta que nos ha hecho llegar una consultora'.

Pese al inmovilismo que denuncia en la Generalitat de Cataluña y en Convergència i Unió, el Ministerio de Medio Ambiente mantiene su voluntad de lograr el mayor consenso posible en torno al plan. 'No creo que el PP vaya a estar solo en las Cortes', dijo. En efecto, tiene garantizado al menos el apoyo de Coalición Canaria, después de aumentar en 24.000 millones de pesetas las inversiones previstas inicialmente en el archipiélago canario.

Con quien creen que no tienen nada que hablar -'desafortunadamente'- es con Aragón. Fernández manifestó que en todas las reuniones mantenidas con el consejero de Medio Ambiente, Víctor Longás (del Par), no se ha llegado a negociar nada específico, porque ponían como condición previa que el Gobierno retirara el plan.

Sobre la situación del delta del Ebro y las demandas de los regantes, el Ministerio de Medio Ambiente plantea diferenciar ambas cuestiones. No se van a reducir las concesiones de agua de los regantes, aunque esté recogida tal posibilidad en el Plan Hidrológico del Ebro. Tampoco se les va a expropiar el agua que no usan, como han propuesto los propios regantes, ni se les va a pagar una peseta.

Fernández afirmó que la situación del delta del Ebro, el segundo humedal más importante de Europa después de Doñana, es delicada por la pérdida de áridos y la regresión, un hecho común a los deltas. Antes de que se planteara el Plan Hidrológico, la Dirección General de Costas había encargado estudios a expertos para que buscasen soluciones encaminadas a asentar el terreno. Los regantes proponen instalar escolleras. Algunos estudios optan por diques sumergidos para frenar la intrusión marina, que penetra aguas arriba del río pegada al fondo, debido a que es más densa que el agua dulce.

Estas actuaciones no están definidas aún ni valoradas, aunque podrían oscilar entre los 80.000 y los 100.000 millones de pesetas. Al tiempo que favorecerían el mantenimiento del ecosistema del delta, permitirían a los regantes disminuir los aportes de agua dulce -tres veces superior a la utilizada en los arrozales sevillanos, por ejemplo- que ahora necesitan para frenar la intrusión marina. Ese ahorro de agua utilizada hasta ahora en una función ajena al riego es la que se cedería al trasvase, que se ha fijado en 1.050 hectómetros cúbicos anuales.

De los tres tramos del río Ebro donde el Plan Hidrológico plantea tomar agua para el trasvase al sur -Flix-Xerta, Xerta-Tortosa o Tortosa-Amposta-, el secretario de Estado de Aguas se inclinó ayer por el último. De ser así, se desactivaría en parte la oposición de Tortosa al plan, ya que la captación se efectuaría aguas abajo de la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de marzo de 2001