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Marcos acusa a Fox de capitalizar la marcha zapatista

La marcha de 3.000 kilómetros y 14 días hacia el Congreso de Ciudad de México, escoltada por un helicóptero y la Policía Federal de Caminos, llegó ayer a la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez. Marcos presidió un mitin en el parque central de esa ciudad, y prosiguió hacia Oaxaca, el siguiente de los otros 11 Estados del trayecto, habitados todos por un buen número de indígenas pobres. La noche del sábado, en la plaza de la catedral de San Cristóbal de las Casas, acompañado en una tribuna por 23 comandantes, Marcos negó sinceridad al mensaje del jefe del Gobierno, quien el viernes se había sumado a la 'marcha por la paz' pidiendo a todos un esfuerzo por la reconciliación nacional.

'El señor Vicente Fox quiere ponerle nombre a este paso que hoy andamos', denunció el líder de la guerrilla nacida el 1 de enero de 1994. 'Es la marcha de la paz, dice, y mantiene a nuestros hermanos presos por el delito peor en el mundo moderno: la dignidad; es la marcha de la paz, dice, y mantiene a su Ejército ocupando las casas de Guadalupe Tepeyac (...); es la marcha de la paz, dice, y planea convertir en mercancía nuestra historia'. Familias indígenas procedentes de Lacandona, Los Altos o Las Cañadas, algunas con niños de teta, atendieron las reclamaciones étnicas del intelectual criollo, y después pernoctaron al raso. El frío era intenso y muchos se tendieron en el suelo abrigados por mantas. '¡Zapata vive, la lucha sigue!', se gritaba intermitentemente. Eran cerca de las once de la noche, y aún algunos niños analfabetos trataban de vender pulseras de tela y pasamontañas a los extranjeros.

Los indígenas enarbolaban pancartas en la cabecera de sus cuatro columnas, y se manifestaron por las calles de una ciudad de 110.000 habitantes, tomada por el EZLN el primer día de la sublevación de hace siete años. Silenciosos, aguantando estoicamente un retraso de cinco horas, aplaudieron la aparición de Marcos en un templete presidido por un gran mural de los ojos del rebelde. 'Casi 200 años camina esta tierra llamándose nación, y patria, y casa, e historia. Casi 200 años lleva cosechando nuestra sangre, nuestro dolor, nuestra miseria, para que México sea patria, y no una vergüenza. Casi 200 años son y seguimos fuera de la casa que desde abajo construimos', dijo el jefe del EZLN, que aseguró que Chiapas 'no será más el basurero de México'.

Marcos prosiguió una arenga de contenido étnico cargada de metáforas. '¡Ya basta! ¡Ya no más el rincón del olvido! ¡Ya no más el objeto de desprecio! ¡Ya no más la morena mano que limosnas recibe y lava conciencias!'. El Gobierno recibió las invectivas más duras: 'Hermanos y hermanas, quienes son gobierno se esfuerzan hoy en hacer de esta marcha la marcha de la paz mentirosa'. 'Con ellos van quienes no admiten en el mundo otro color que no sea el color del dinero y su miseria', agregó. La expedición prosiguió anoche hacia Juchitán, Estado de Oaxaca, donde continuó un proselitismo indigenista que acabará el 14 de marzo frente al Congreso de Ciudad de México.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de febrero de 2001

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