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Hacienda multa a vecinos de Tiurana por no declarar los intereses de demora de la expropiación del pantano de Rialp

La gran mayoría de los vecinos de Tiurana, localidad de la comarca de la Noguera que, con Bassella, ha quedado anegada por las aguas del pantano de Rialp, tendrán que pagar fuertes multas a la Agencia Tributaria por no haber declarado los intereses de demora que cobraron del mismo Estado. Esos intereses de demora corresponden concretamente al retraso en el pago de las indemnizaciones especiales por parte de la Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo dependiente de la Administración central, por la construcción del pantano, inaugurado ahora hace un año.

Según cálculos del Ayuntamiento de Tiurana -la localidad ha sido reconstruida-, entre multas y retenciones fiscales, el 80% de los antiguos vecinos de la población deben devolver a Hacienda un total de 100 millones de pesetas. En 1998 había censadas en Tiurana 22 personas, aunque los afectados por la construcción del pantano pueden ser bastantes más, ya que la localidad se fue despoblando desde el momento en que se anunció que se realizarían las obras y que el pueblo acabaría desapareciendo bajo las aguas del pantano.

El alcalde de Tiurana, Antoni Armengol, de Convergència i Unió, afirmó que las multas alcanzan el 70% de lo percibido por sus convecinos en concepto de interes de demora, con lo que 'la reclamación de la Administración supera los 100 millones en total'. Armengol añadió que en algunos casos las multas de la Agencia Tributaria ya se han pagado y especificó que 'uno de los vecinos, por ejemplo, de los siete millones cobrados por este concepto, ha tenido que devolver cuatro'.

En esa cifra no se incluye el importe que la Agencia Tributaria ha reclamado a los antiguos vecinos de Bassella, que se encuentran en la misma situación que los de Tiurana, tal y como confirmó el alcalde, Ramon Angrill (PP).

Tanto el alcalde de Tiurana como los vecinos de la población culparon al Gobierno de esta situación, 'que se habría evitado si a la hora de pagar las indemnizaciones ya hubieran aplicado las retenciones fiscales' correspondientes. Antoni Armengol añadió que los vecinos 'no se niegan a pagar a Hacienda lo que les corresponda, aunque sí se quejan de las elevadas multas impuestas por una irregularidad de la que la Administración es la única culpable'.

Rialp fue inaugurado el 14 de febrero de 2000 por la entonces ministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino. La obra costó más de 46.000 millones de pesetas y permitirá regar 100.000 hectáreas de tierras. Actualmente el embalse está al 50% de su capacidad, que es de 400 hectómetros cúbicos. La obra fue polémica porque los vecinos recurrieron a todos los impedimentos legales para retrasar las obras y para lograr la máxima indemnización.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 2001