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El traspié de Piqué sobre el AVE arruina el 'giro catalanista' del Partido Popular

En su último congreso regional, el pasado septiembre, el PP hizo suyas algunas de las tesis tradicionales del catalanismo a instancias de Josep Piqué. El giro catalanista aproximó a este partido al terreno conceptual compartido por el resto de las fuerzas políticas catalanas, pero de la ponencia no se derivaban aplicaciones prácticas, sino que se situaba básicamente en el campo teórico.

La práctica, en cambio, ha ido por otros caminos. Desde la celebración del congreso regional, varias medidas impulsadas por el Gobierno del PP -desde la cuestión del distintivo autonómico en las matrículas hasta la condecoración de Melitón Manzanas- han dejado al PP catalán aislado frente al resto de las fuerzas políticas de Cataluña. Además, las prolongadas ausencias de Piqué, con motivo de su trabajo al frente de Exteriores, han ido apagando los ecos del giro catalanista.

'Desastre sin paliativos'

Paradójicamente, la puntilla la dio el propio Piqué la semana pasada cuando consideró que llevar el AVE al aeropuerto de El Prat supondría un 'agravio' para otras comunidades. El ministro hizo público posteriormente un comunicado para matizar esta opinión, pero sus propios colaboradores admiten que la repercusión de sus palabras es un 'desastre sin paliativos'. Su entorno subraya que las posiciones que expresó son razonables, pero al mismo tiempo admite que la forma en que las expuso supone un traspié para la credibilidad del giro catalanista.

Con su actitud ante el asunto del AVE, no obstante, Piqué no sólo se ha enemistado con el catalanismo, sino que ha encrespado los ánimos de un sector al que lleva años tratando de seducir: el de los empresarios. Éstos calificaron de 'atentado contra la economía catalana' cualquier trazado del AVE que no prevea su paso por el aeropuerto. Además, el enfriamiento de sus relaciones con el sector empresarial ha coincidido con la llegada al Departamento de Economía de la Generalitat de Francesc Homs, quien a través del grupo de CiU en el Congreso tiene una larga experiencia como lobby de los empresarios catalanes en Madrid.

El equipo del ministro, no obstante, ha preparado un intenso programa en Cataluña para la semana que viene y espera corregir el rumbo, especialmente entre el sector de los empresarios. El programa tiene un momento cumbre: la conferencia que Piqué pronunciará el martes en la escuela de negocios ESADE, con el título España desde Cataluña.

En la conferencia, Piqué insistirá en los planteamientos básicos de la ponencia que presentó en el cónclave del pasado septiembre, que tratan de vincular el catalanismo del siglo XXI al progreso económico. A su juicio, eso exige que el catalanismo político se implique a fondo en la gobernación de España.

Miquel Nadal

En este contexto, Piqué participará también el lunes en Barcelona en unas jornadas en las que presentará a los empresarios catalanes los planes del Gobierno para ayudar a las empresas en sus negocios en Asia. A las jornadas asistirá también Miquel Nadal, secretario de Estado de Exteriores y uno de los más próximos colaboradores de Piqué.

Nadal, que sigue sin afiliarse al PP, apenas ha participado en actos en Cataluña para vender las actuaciones del Gobierno, pero la semana que viene lo hará por partida doble: el viernes asistirá a unas jornadas organizadas con la patronal Fomento del Trabajo Nacional para impulsar el comercio exterior en la pequeña y mediana empresa catalana. En el acto también estará presente el secretario general de Comercio Exterior.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de febrero de 2001

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