El ministro abogó por las ayudas a la cría de toros de lidia

Miguel Arias Cañete se inhibió el 26 de enero pasado de elevar al consejo de ministros el Real Decreto sobre el sector taurino por los intereses de su esposa, Micaela Domecq, propietaria de una explotación ganadera desde 1975 que heredó de su padre.

Cuando Arias Cañete fue eurodiputado no se inhibió en la defensa parlamentaria de las subvenciones comunitarias a la cría de toros de lidia. El 21 de mayo de 1996 intervino para defender las ayudas a la ganadería de bravos.

'El toro de lidia es una raza autóctona ibérica, objeto de una estricta selección genética cuya pureza salvaguarda el Ministerio de Agricultura. Este tipo de ganado es criado sobre 600.000 hectáreas de pastos verdes que, si no fuera por este uso, estarían condenadas a a la desertización'.

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Arias Cañete defendió como eurodiputado asuntos relacionados con sus intereses empresariales

Tras un encendido elogio de la carne de la res brava, 'totalmente libre de hormonas y anabolizantes', el portavoz de Agricultura del Grupo Popular Europeo apostilló: 'Por esto, nosotros concluimos que la exclusión de los toros de lidia de las subvenciones es totalmente discriminatoria e injusta'.

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