El Museo Marítimo de Barcelona inaugura una exposición sobre el cruce de civilizaciones en el Mediterráneo

Mediterrània, cruïlla de civilitzacions es el título de la pequeña exposición que ha inaugurado el Museo Marítimo de Barcelona (MMB) -hasta el 18 de marzo-. Concebida bajo la advocación del historiador Ferdinand Braudel y sus tesis sobre el Mediterráneo, la exposición no pasa de ser un bienintencionado conjunto de banderolas con textos, aderezado con cuatro maquetas de barcos, un ejemplar del Llibre del consolat de mar, dos tallas, un pendón, un par de fotos y un astrolabio. Se ha intentado tocar la tecla emotiva con la exhibición de unos pequeños restos quemados de la Biblioteca de Sarajevo. Los responsables de la exposición justificaron ayer la chocante pobreza material de la exposición aludiendo a la necesidad de que ésta fuera económica, fácilmente transportable y asumible por otros museos marítimos del área mediterránea de pequeñas dimensiones. Explicaron también que su intención no era hacer una gran exposición, sino que el mensaje estuviera claro. Éste, la idea de que el Mediterráneo es un espacio rico en historia, antiguo en civilizaciones y fértil en culturas, está meridianamente claro: basta con leerlo en las banderolas. Lo que no está claro es que valga la pena ir hasta el Museo Marítimo para una sesión de lectura. La exposición viene envuelta en una operación de altos vuelos. Los responsables del museo describieron ayer con detalle el 'ambicioso proyecto, liderado por el MMB, de alcance internacional' Mediterrània, El patrimonio marítimo como vehículo de comunicación de culturas, que pretende crear una red de cooperación permanente en el campo de la divulgación, sensibilización y preservación del patrimonio marino. En este proyecto, que incluye congresos, programas de investigación y educativos y recuperación de embarcaciones, y para el que se cuenta con fondos de la Comisión Europea (un millón de euros), se inscriben la exposición y otras cinco que la seguirán. Luego todas se reunirán en 2004 con motivo del Fòrum Universal de les Cultures.
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