Ir al contenido
_
_
_
_

Un roquista en el Gobierno

Economista, diputado, profesor y experto en presupuestos: el currículo del nuevo consejero de Economía de la Generalitat es denso, pero no incluye experiencia en gestión en la Administración.

Aunque entra en el Gobierno catalán procedente del sector privado, ha sido durante 12 años diputado en el Congreso como portavoz de economía de CiU y presidente de la comisión de industria y energía. De esa época le viene su fama de que sabe escuchar y es capaz de estudiar a fondo los temas, incluso en sus vericuetos más técnicos. Algunas organizaciones patronales y bufetes no dudan en decir que Homs ha sido el hombre que ha ayudado a que primero el PSOE y luego el PP entendieran más el mundo de la empresa.

Haber tenido la etiqueta de roquista, por su afinidad con el ex secretario general de su partido Miquel Roca, hoy sin apoyos en la formación, no ha sido obstáculo para su nombramiento al frente de Economía y Finanzas. Aunque Homs se ha forjado junto a Roca, Pujol ha valorado que es un buen conocedor del mundo político de Madrid y conoce a los ministros Rato y Montoro, los titulares de departamentos económicos con los que deberá negociar a partir de ahora como consejero.

Hace año y medio se cansó del Congreso y del puente aéreo y aceptó ofertas de empresas privadas. Ahora vuelve por la puerta grande como titular del departamento que controla el presupuesto.

En su nuevo cargo le va a tocar negociar una cuestión básica para el Gobierno catalán: la financiación de la Generalitat para el próximo quinquenio. En este asunto trabajará especialmente junto con su jefe, Artur Mas, con objeto de seguir reduciendo el déficit y el aumento de la deuda de la Generalitat.

Pero si ante el Gobierno central le tocará pedir y negociar, en el Gobierno catalán tendrá que demostrar que sabe gestionar y decir no, la obligación de todo responsable de una hacienda pública.

Como portavoz económico de CiU en Madrid, ha defendido las ayudas fiscales a las empresas y ha participado en la negociación de los presupuestos del Estado y en la financiación de la Generalitat. Y como presidente de la comisión de industria, respaldó con su grupo las polémicas ayudas a las empresas eléctricas cuando el Gobierno decidió darles un billón de pesetas con cargo al recibo que pagan los consumirores para compensarlas por la liberalización del sector.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_