Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
SEGURIDAD ALIMENTARIA

El Papa se solidariza con los 'ganaderos honestos'

Juan Pablo II se refirió ayer en su intervención ante miles de peregrinos en el Aula Nervi del Vaticano al problema de las vacas locas sin mencionarlo por su nombre. Al citar el santo del día -san Antonio, abad- del que, dijo, 'es muy popular en los ambientes rurales', el Pontífice expresó su 'solidaridad espiritual' con los 'ganaderos honestos', que están viviendo 'un momento de graves dificultades por la alarma social causada por la difusión de una reciente enfermedad'.

El ser humano no fue concebido como patrón absoluto de la creación, sino como mero 'ministro', encargado de salvaguardar la armonía del mundo. De ahí que sea urgente poner freno a la degradación que sufre el planeta, 'estimulando y sosteniendo' una 'conversión ecológica' como la que en los últimos decenios 'ha hecho a la humanidad más consciente de la catástrofe a la que se encaminaba'. Con estas palabras, pronunciadas en la audiencia general de los miércoles, el Papa puso de manifiesto ayer su preocupación por la deriva destructiva que ha tomado el desarrollo humano, y su esperanza de que el nuevo espíritu ecologista, 'no sólo en sentido biológico', sino 'humano', pueda detener la catástrofe.

Déspota autónomo

El ser humano, convertido en un 'déspota autónomo', ha dejado de ser ministro de la creación, dijo el Papa. 'Sobre todo en nuestro tiempo, el hombre ha devastado sin dudarlo llanuras y valles boscosos, ha contaminado las aguas, deformado el hábitat de la tierra, ha hecho el aire irrespirable, trastocado los sistemas hidro-geológicos y atmosféricos, desertificado espacios verdes, ha llevado a término industrializaciones salvajes, humillando el jardín, por decirlo en palabras de Dante Alighieri, que es la Tierra, nuestro hogar'.

Por fortuna, la preocupación de los humanos por la ecología ha despertado a tiempo. 'Hay que saludar, por eso, con fervor la mayor atención por la calidad de la vida y la ecología que se registra, sobre todo, en las sociedades avanzadas, en las que las expectativas de las personas no se concentran sólo en los problemas de supervivencia, sino en la búsqueda de una mejora global de las condiciones de vida', dijo.

El Papa, que ayer no apareció en muy buena forma física, tiene previsto nombrar una veintena de cardenales en fecha próxima. Este nuevo consistorio, probablemente el último que convoque Juan Pablo II, de 80 años de edad, es esperado con expectación en Roma porque los nuevos nombramientos serán cruciales para conocer el perfil del colegio cardenalicio que elegirá al futuro Papa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de enero de 2001