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El principal asesor de la ministra de Sanidad presenta su dimisión en plena crisis

Villalobos no convocó ni una vez el organismo consultivo que presidía Ramiro Rivera

Aunque fuentes del Ministerio no pudieron ayer 'ni confirmar ni desmentir' la dimisión, esta decisión sí fue corroborada a este periódico por la secretaria de Rivera. La iniciativa del cirujano se debería a su estado de salud, según el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos y vocal del Consejo Asesor de Sanidad, Ignacio Sánchez Nicolay. Rivera fue operado en septiembre de una gastrectomía, y actualmente se encuentra fuera de España 'para reponerse', informó su secretaria.

Sánchez Nicolay afirmó que no creía que Rivera tuviera 'otros motivos' para dimitir, en alusión al 'protagonismo' como asesor de la ministra que algunos medios atribuyen a José Luis Villalobos, hermano de la titular de Sanidad.

La decisión del principal asesor de Villalobos, adelantada ayer por La Razón, coincide con un momento difícil en el Ministerio, con críticas formuladas incluso dentro del PP y peticiones de la oposición y de los ganaderos de que la ministra dimita por culpa de la crisis de las vacas locas.

'Estamos encantados'

La noticia de la dimisión de Rivera ha sido recibida con tanta satisfacción por la oposición como recelo causó su nombramiento el año pasado. 'Sinceramente, estamos encantados', manifestó la portavoz de Sanidad de IU, Marisa Castro. 'Siempre nos oposimos a su nombramiento', declaró la diputada. La parlamentaria socialista Matilde Valentín afirmó que 'nunca' había considerado a Rivera 'persona adecuada para el cargo'.

Ambas portavoces justificaron esta postura en la trayectoria del cirujano: en 1982 fue expedientado por el Hospital Gregorio Marañón de Madrid por desviar pacientes a su consulta privada en el Hospital Alemán. También se le acusó de cambiar el horario a un facultativo que trabajaba con él en un centro público para facilitar la asistencia a sus enfermos privados. Rivera recurrió la medida, pero la Audiencia Provincial de Madrid la confirmó en 1987 y le condenó a cuatro años de suspensión de funciones. La sentencia recoge en concreto el caso de un paciente quien, tras esperar 45 días en el hospital público, fue dado de alta por Rivera y enviado a su consulta en un centro privado, donde se le operó cobrándole honorarios, lo que 'no deja de ser sorpresivo y constituye una falta de decoro y dignidad profesional', indica el tribunal.

Durante el debate que siguió a su nombramiento como asesor de Sanidad en mayo de 2000, Villalobos atribuyó las críticas socialistas al 'sectarismo' del partido. El PSOE criticó su designación y la atribuyó a la amistad de Rivera con Pedro Arriola, marido de Villalobos. Lluch fue premonitorio en sus críticas: 'No creo que vaya a tener mucha influencia en el ministerio', afirmó.

La socialista Matilde Valentín, ahondó en esta visión: 'Es raro que no se le haya hecho caso, porque Rivera era del círculo de la ministra y del de su marido', declaró. 'Parece mentira que ni siquiera en estos momentos, con la crisis de las vacas locas, el Ministerio haya convocado el Consejo. Aparte de por el estado de salud de Ramiro Rivera, lo que está claro es que a la ministra no le era útil, ni lo ha sido nunca. Su presencia nunca ha transcendido'. 'No me he enterado ni de que existía', coincidió Castro. 'Lo verdaderamente preocupante es que el Consejo ni se haya reunido', afirmó.

Según Valentín, portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, el ostracismo del Consejo Asesor de Sanidad obedece a 'la desconfianza o la incompetencia de la ministra Villalobos'. 'No se fía absolutamente de nadie, y eso lleva a su departamento a la parálisis', añadió. Una pasividad que se confirma en que 'el Ministerio ni confirma ni desmiente la dimisión', declaró Valentín.

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública incluyó ayer en un comunicado 'la personalidad de la ministra Celia Villalobos y a su falta de capacidad para delegar' entre los posibles motivos de la dimisión de Rivera, que calificó de 'positiva'.

Sobre el papel ejercido por el hermano de Villalobos en la decisión de Rivera, Matilde Valentín afirmó: 'No me extrañaría nada [que hubiera influido]. Es cierto que entra y sale mucho del Ministerio, pero no sé si tiene algún grado de vinculación', afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de enero de 2001