Paterna y el 'chabolismo' en Alicante

La habilitación de aulas prefabricadas tiene problemas añadidos a los inconvenientes y limitaciones que de por sí implica el hecho de dar y recibir clases en módulos provisionales. 'Uno sabe cuando empieza esta situación, pero no cuando acaba', resumía hace un año el presidente de la coordinadora de APA de Paterna, que es quizá 'el caso más flagrante' de aulas instaladas sin un horizonte final. Desde 1996, en el denso cinturón urbano formado por Paterna y La Cañada, con más de 50.000 habitantes censados, la oferta pública de ESO se reduce a 70 módulos prefabricados.

Cerrado el viejo instituto Peset Aleixandre hace ya casi tres años, la presión de las APA consiguió que al menos los módulos instalados en un descampado de cemento destinado al tiro de pichón hayan sido acondicionadas con algunos árboles y dotadas de un sistema de calefacción central por un autogenerador, que no siempre aguanta la tensión. La oferta educativa, en la práctica, se concentra en los 9 institutos privados o concertados autorizados en la zona.

Más información
Educación destinó cerca de 400 millones para el alquiler de aulas prefabricadas en 2000

La provincia de Alicante es, con diferencia, la que padece más esta 'situación de chabolismo' que ha sido denunciada año a año por Esquerra Unida. Los barracones parecen perpetuarse en una veintena de municipios. La ciudad de Alicante (con más de 300.000 personas), Elche (con 200.000), Dénia (con 30.000) o Sant Vicent del Raspeig (con 40.000) son las más afectadas y las que arrastran esta situación desde la legislatura pasada, debido a la baja ejecución de los presupuestos para inversiones escolares (por debajo del 50%) en los últimos años.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS