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El fotógrafo Antonio Gálvez expone su mirada afectuosa sobre la figura de Buñuel

'Normalmente, la obra supera al creador. Buñuel es de los pocos artistas cuya calidad humana estaba por encima de sus películas', dice el fotógrafo Antonio Gálvez (Barcelona, 1928), que hasta el 21 de enero presenta la exposición Huellas de una mirada. Luis Buñuel y otros mitos en el Centro Cultural Fundación Círculo de Lectores (Princesa, 52. Barcelona). Gálvez, que presenta fotografías y fotomontajes del cineasta de Calanda, junto a retratos de artistas y escritores, acompañó durante más de 30 años a Buñuel en sus rodajes fotografiándolo de manera silenciosa.

'Creo que teníamos buena relación porque le gustaba mi obra y porque mi presencia nunca se notaba. Siempre lo fotografiaba sin que él llegara a darse cuenta', explica Gálvez. Una de las instantáneas de las que el fotógrafo está más satisfecho es una en la que el cineasta aparece sentado a primera hora de la mañana en el rodaje de la Vía Láctea con un vaso de vino. 'De él, siempre había pensado que era un hombre que nació solo y moriría solo. Mucha gente quería relacionarse con él, pero Buñuel solía decirme: 'cuando necesito compañía nunca hay nadie'.

Antonio Gálvez entró en contacto con Buñuel gracias a relaciones comunes. Su primera cita fue en una habitación de un hotel de París. Desde la ventana podía contemplarse perfectamente el cementerio de Montparnasse. 'La segunda visita que realicé, ya con más confianza, bromeé con el panorama que se veía. Con su humor socarrón me respondió: 'Mientras pueda verlos desde aquí, no hay problema'.

En la exposición se muestran fotografías de Buñuel en situaciones cotidianas que realzan la parte humana del cineasta. En ocasiones, Gálvez toma el mundo de Buñuel y lo recrea con fotomontajes con el añadido de otras técnicas como la pintura.

Gálvez, cuya última gran exposición en Barcelona fue en 1992 en el palacio de la Virreina, no tuvo conciencia de ser surrealista hasta que casi por casualidad vio El perro andaluz. 'Entonces constaté que mi mirada era surrealista. En mis trabajos de escenografía teatral yo me encaminaba por un tipo de expresión surrealista, pero no lo sabía'.

Gálvez residió en París desde 1965 hasta 1992. La exposición incluye también la serie La descomposición de los mitos, destinada a un libro de artista que debía realizar con el pintor Antonio Saura, con textos de diversos escritores. Finalmente, la parte plástica de la obra fue plasmada únicamente por Gálvez, que se apropió del estilo de Saura para la parte pictórica de la composición.

La exhibición también contiene fotografías de los literatos Alfredo Bryce Echenique, Marguerite Duras, Pablo Neruda, Julio Cortázar y María Zambrano, entre otros, y también de los artistas plásticos Víctor Ramírez, Joan Miró y Salvador Dalí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de enero de 2001

Más información

  • La exhibición, abierta hasta el 21 de enero, incluye imágenes de la vida cotidiana del cineasta