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U2 visita España para aparecer hoy en los Premios Amigo

El grupo irlandés se verá obligado a actuar en 'play back' en la gala musical

U2 llega a España en un momento particularmente dulce: como en casi todos los países, su nueva música ha caído en gracia. Aquí, Beautiful day encabeza la lista de sencillos, mientras All that you can't leave behind ha logrado desbancar a Alejandro Sanz en la clasificación de los más vendidos, algo que el cuarteto sabe bien que es toda una hazaña. El principal compromiso de la visita consiste en aparecer en la gala de los Premios Amigo, que Antena 3 retransmite hoy a partir de las diez de la noche.

Laboratorio

No se hagan ilusiones: los Premios Amigo son una ocurrencia de AFYVE, asociación de la industria discográfica mayormente multinacional, y sus ceremonias son alérgicas a la música en directo. Así que U2 está obligado a actuar en play back -todo lo más, se permite poner la voz en directo-, y ha viajado sin equipo, lo que imposibilita que haya sorpresas como la ocurrida el 20 de octubre en París, cuando los irlandeses dieron un concierto no anunciado en la sala Manray, propiedad del actor Johnny Depp y el cantante Mick Hucknall. Aprovecharán, eso sí, su estancia en Madrid para posar con destino a un reportaje fotográfico para usos promocionales.Se pierde así una oportunidad para escuchar en directo a U2 antes de su gira de 2001. Y es que el grupo tiene verdaderas ansias de tocar en vivo (al estilo The Beatles, también actuaron el 27 de septiembre en la azotea del hotel dublinés Clarence), tras superar una dura grabación marcada por incidentes como el extravío del ordenador portátil de Bono, donde estaban las letras de las canciones candidatas al nuevo disco. La llegada de nuevos hijos para Bono y The Edge también alteró el ritmo de trabajo en Dublín, donde se alternaban un puñado de productores, ingenieros y mezcladores: aparte del fiel Daniel Lanois y el gurú Brian Eno, contaron con los servicios de Steve Lillywhite, Richard Biff Stannard, Tim Palmer, Michael Hedges y Julian Gallagher. "No somos esnobs ni buscamos credibilidad por asociación con nombres de moda. Biff Stannard puede trabajar para las Spice Girls pero tiene un oído excepcional para aislar los elementos que no son indispensables para una canción, mientras que los instrumentistas tenemos el vicio de recargarlo todo".

Tal como ellos lo explican, All that you can't leave behind era una apuesta para demostrar que todavía podían hacer "discos satisfactorios, capaces de competir con la música pop que domina el mercado. Nuestro objetivo para All that you can't leave behind era conseguir 11 sencillos, 11 canciones capaces de sonar en las emisoras comerciales. Pero eso requiere mucho control, no perder la perspectiva, no conformarte con cualquier cosa. Aunque tengas la materia prima, con grandes estribillos y lo que quieras, puedes fracasar en la elaboración: en 1997, en medio de las giras, lanzamos Pop, y fue terrible comprobar que las canciones no estaban acabadas, que no tenían la forma adecuada para ser paseadas por el escenario. Cuando terminó la gira ya era otra cosa, pero en el inicio habíamos decepcionado a mucha gente. El comprador de discos o el que acude a un concierto tal vez no pueda específicar los fallos, pero advierte cuándo falta la magia".

Para U2, entrar en el estudio supone sumergirse en un laboratorio en el que todos los frutos previos se ponen a prueba: "Hay composiciones que salen a la primera, que ya sabes que puedes arreglar un poco, pero no mejorar. Es más normal que una canción empiece como un potente tema soul y desemboque en una balada folk, o viceversa. En ese proceso, esa canción puede generar descendencia, variaciones sobre la idea original. ¡Somos irlandeses y nos gusta la procreación! [risas]. Si escuchas con atención alguna de las que aparecen como bonus tracks en nuestros sencillos, puedes encontrarte con algunas versiones alternativas de lo que finalmente se editó en el disco grande".La semilla de All that you can't leave behind se plantó en medio de la tormentosa gira PopMart: "No estábamos conectando con el público, teníamos la sensación de estar caminando por un lago helado que se podía quebrar bajo nuestros pies en cualquier momento. Hasta que una noche nos juntamos a ensayar en el hotel. Apenas había instrumentos, pero empezamos a tocar; alguno de nosotros estaba bastante empapado de alcohol y nos animamos bastante. Estaba allí Howie B., uno de nuestros productores, que nos acompañaba como pinchadiscos en la gira. Howie viene del mundo del baile, y escuchar a unos músicos tocando a corta distancia le alucinó, era nuevo para él: 'Esto se llama rock and roll, Howie'. Nos insistió en que eso era lo que teníamos que hacer para el próximo disco. Y tenía razón: en el fondo, lo mejor de U2 son cuatro tipos tocando con sus recursos".

La otra gran novedad de All that you can't leave behind es la renuncia a la ironía con que U2 se reinventó en los años noventa. Según The Edge (guitarrista) y Adam Clayton (bajista), eso supuso una carga extra para Bono: "Se había acostumbrado a inventarse personajes y resulta que aquí no había márgenes para bromear: en Peace on earth se habla de la matanza de Omagh. En las letras del nuevo material abundan confesiones muy personales de Bono que le obligaron a buscar nuevas formas de cantar, más directas y más sinceras. En realidad, aquí ha alcanzado su mejor voz, pero le costó mucho atreverse a decir determinadas cosas. Nos estuvo atormentando muchas semanas sobre si debía quitar la mención a su "crisis de mitad de la vida" que está en el tema New York, le sonaba a tópico. Pero, en su caso, es una realidad emocional y lo que cuenta es verdad: se ha comprado un apartamento en Nueva York".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de noviembre de 2000