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Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

Insensibilidad ciudadana ante los accidentes

Ayer, cuando montaba en un autobús urbano de Madrid, encontré a una chica tumbada entre dos asientos medio inconsciente y delirando.Parecía bajo los efectos de alguna droga o ebria, aunque su aspecto físico no era el de un vagabundo o algo parecido.

Aunque el autobús estaba completamente abarrotado, la chica permanecía allí tumbada, emitiendo extraños sonidos mientras su teléfono móvil no paraba de sonar.

Se me ocurrió coger el teléfono y avisar a quien estaba llamando del estado en el que se encontraba la persona a la que llamaba, pero no lo hice.

Todo el autobús permanecía impasible, haciendo como si nada pasara durante por lo menos cuatro o cinco paradas, hasta que, por fin, apareció una persona con el valor suficiente como para acercarse a ella, tomarla el pulso y avisar al conductor para que parara y llamara al Samur.

El Samur apareció inmediatamente y se la llevaron.

Cogí otro autobús hacia mi casa, pero con un mal sabor de boca, ya que yo había visto a una persona que necesitaba ayuda y por vergüenza o por cobardía no fui capaz de echarle una mano.

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Pero igual de mal que lo hice yo lo hizo un autobús entero repleto de personas, personas que no nos importó lo que le pasara a una persona a la que no conocíamos, ya que siempre habrá alguien que dé el primer paso por nosotros.- Cristina Guzmán Merino.

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