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PENSAMIENTO - MÁS DE 100 EXPERTOS REUNIDOS EN VALENCIA

Polémica entre historiadores por la vigencia del nacionalismo español

La afirmación de que el nacionalismo español ya no existe como tal y que, en todo caso, se trata de un nacionalismo constitucional provocó ayer una animada polémica en la sesión inaugural del congreso Las claves de la España del siglo XX, organizado por la sociedad estatal España Nuevo Milenio, que reúne en Valencia a un centenar de especialistas. Antonio Morales, coordinador del encuentro, encontró respuestas inmediatas de diversos historiadores com Pedro Ruiz, rector de la Universidad de Valencia.

Profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y uno de los expertos consultados en un principio para elaborar la reforma de las Humanidades, Morales sostuvo que "el nacionalismo español de base castellanista, reaccionario y excluyente carece de virtualidad tanto política como historiográfica". Añadió que el término nacionalismo español, al que "se le adjudica el papel de malo", ha caído en desuso. Defendió como más apropiada la expresión de nacionalismo constituyente como el sentido de "lealtad hacia el Estado y la Constitución" y como herencia de las Cortes de Cádiz. También apuntó que el PSOE y el PP deben llegar a "acuerdos de fondo" finalizada la etapa de la transición en la que los nacionalismos periféricos fueron las "estrellas".

Justo G. Beramendi, de la Universidad de Santiago de Compostela, señaló que había una "confusión en los conceptos" antes de afirmar sin ambages que el "nacionalismo español ha existido, existe y existirá". También se preguntó si cabe considerar democráticos y constitucionalistas a aquellos que gritaron lo de "Pujol, enano, habla castellano".

El historiador y rector de la Universidad de Valencia, Pedro Ruiz, hizo hincapié en que se están exagerando las transformaciones e incidió en la contradicción de no reconocer el nacionalismo español, pero sí el resto de nacionalismos periféricos como un "bloque homogéneo" y además demonizados. Ruiz lamentó el error de seguir persistiendo en esta visión que ha afectado también a los estudios historiográficos.

Josep Maria Fradera, de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, señaló que la historiografía no debe entrar en discusiones políticas y recordó que si ya no perduran mitos fundadores como los del Cid, sí se perpetúan otros como el de Carlos III o Felipe II.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de octubre de 2000