Discrepancias entre los líderes
Los discursos pronunciados ayer por los dirigentes árabes en El Cairo revelan discrepancias serias. - Egipto. El presidente Hosni Mubarak insistió en volver al camino de la paz. "Tenemos una responsabilidad histórica para sacar a la región de esta crisis y para tratar de salvar de nuevo el proceso de paz", dijo.
- Autoridad Palestina. Yasir Arafat acusó en su discurso a Israel de perpetrar una "matanza colectiva" contra el pueblo palestino. Después, en declaraciones a una televisión egipcia, aseguró que la Intifada "continuará y vencerá".
- Jordania. El rey Abdalá II apoyó la paz como "única solución" y recordó lo que ha sufrido el pueblo árabe desde la guerra del Golfo. "Tenemos que encontrar el medio de acabar con esta situación para no defraudar a nuestro pueblo".
- Líbano. El presidente Émile Lahud advirtió de que si los líderes árabes no estaban a la altura del reto, sus pueblos iban a pedirles cuentas.
- Marruecos. "Nuestra gente no puede aceptar más insultos", dijo Mohamed VI. Como presidente del Comité Jerusalén se centró en la protección de los Santos Lugares.
- Arabia Saudí. El príncipe heredero Abdulá se desmarcó de su habitual tono conservador y acusó a Estados Unidos del fracaso del proceso de paz. También ofreció ayuda económica a los palestinos.
- Túnez. El presidente Zin el Abidín hizo una propuesta original: enviar una fuerza de interposición para separar a israelíes y palestinos.
- Irak. Volvía a participar en una cumbre árabe después de estar apartado de la Liga desde su invasión de Kuwait (1990). Su vicepresidente Izzat Ibrahim hizo un llamamiento "la liberación de Palestina a través de la guerra santa, que es el único camino".
- Yemen. El presidente Alí Abdalá Saleh moderó sus declaraciones anteriores y se limitó a apoyar la propuesta tunecina para enviar tropas.
- Siria. El hijo del León de Damasco, pronunció uno de los discursos más duros de la reunión, aunque precisó que no pedía una guerra.
- Libia. Sus delegados dieron un portazo ayer cuando comprobaron que el borrador del comunicado no incluía la ruptura total de relaciones con Israel.


























































