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EE UU mantiene su potente ritmo de crecimiento en el segundo trimestre del año

Reserva Federal

La economía de Estados Unidos sigue creciendo a gran velocidad. Durante el segundo trimestre, de abril a junio, el producto interior bruto (PIB) aumentó a un ritmo del 5,6% anual, por encima de las previsiones oficiales, que estimaban un 5,3%, y bastante por encima del primer trimestre, en que el crecimiento fue del 4,8%. La noticia se corresponde con la corrección al alza en las previsiones de superávit presupuestario para este año: el Gobierno federal se encontrará con un beneficio de 230.000 millones de dólares, unos 40 billones de pesetas.Los datos publicados ayer demuestran que el esperado aterrizaje suave sigue sin concretarse, y que la inflación, aunque estable, permanece como riesgo. Otra señal de que la economía estadounidense sigue caliente procedió ayer del mercado laboral. Sólo 24.000 personas reclamaron subsidios por pérdida de empleo la semana pasada, frente a las 27.000 que se esperaban. Con una tasa de paro cercana al 5%, casi de pleno empleo en la práctica, la Reserva Federal sigue temiendo que los salarios tiendan a subir y activen un mecanismo inflacionario. Los precios, sin embargo, se mantienen relativamente estables. Aunque el martes hubo que corregir la tasa de inflación oficial, del 3,4% al 3,5% (2,7% una vez descontados energía y alimentación), al detectarse un error en los cálculos, las cifras del segundo trimestre indican que el consumo doméstico, un elemento vital, sólo subió un 2,1%. El año pasado, el consumo de los hogares creció casi un 7%.

Todo hace pensar que la Reserva Federal se abstendrá de elevar los tipos de interés en su reunión de la semana próxima. Sobre todo, por la inminencia de las elecciones presidenciales. Pero también porque sus directores, con Alan Greenspan a la cabeza, quieren conocer las cifras del tercer trimestre antes de adoptar una decisión. Los stocks de las empresas han crecido en el segundo semestre y, con los almacenes llenos, el ritmo de producción debería bajar.Si eso ocurre, el PIB se acercaría a la tasa de crecimiento que se considera sostenible (en torno al 5%) y habría menos riesgo de sobrecalentamiento. Otro indicio de que el aterrizaje suave puede comenzar antes de fin de año, relacionado con la citada disminución del gasto de las familias, es el alto nivel de endeudamiento de los hogares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de septiembre de 2000

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