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LA OFENSIVA TERRORISTA

Luto y silencio en las calles de Sant Adrià de Besòs

Sant Adrià de Besòs amaneció ayer de luto y en silencio. Un silencio interrumpido en ocasiones por vecinos exaltados que clamaban con rabia "mano dura con los asesinos". En la entrada de muchos comercios y en numerosos balcones pendían crespones negros improvisados sobre sábanas blancas. En las calles de la ciudad se formaban numerosos corrillos de personas que lamentaban con voces entrecortadas el asesinato de uno de sus vecinos más queridos, José Luis Ruiz Casado.Muchas personas ocultaban tras unas gafas de sol los ojos enrojecidos por el llanto. Era un espectáculo desolador, acentuado por el gran despliegue policial que tomó ayer el centro de la ciudad. La mayoría de adrianenses portaban en la solapa el lazo azul que simboliza el rechazo al terrorismo.

Durante la hora que duró el funeral de José Luis Ruiz Casado en la parroquia de Sant Adrià, las calles de la población permanecieron desiertas. Tras la ceremonia religiosa, los compañeros de consistorio del concejal asesinado volvieron al Ayuntamiento de Sant Adrià, donde se reunieron antes de partir a la manifestación de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de septiembre de 2000