Hacienda congela el impuesto especial sobre carburantes, alcohol y tabaco

Hacienda ha decidido mantener para 2001 los impuestos especiales sobre carburantes, tabaco y alcohol. Es decir, no subirán el 2% (la inflación prevista), lo que supondrá unos 50.000 millones de pesetas de menores ingresos para Hacienda. También se suprime el impuesto sobre transmisiones y actos jurídicos para la escritura de cancelación de una hipoteca y para la novación cuando el fin sea variar el tipo de interés. Estas medidas, junto a la ampliación de los requisitos para no declarar el IRPF, están incluidas en la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos.

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Novedades en el IRPF

Junto a los Presupuestos del año que viene, el Gobierno aprobó ayer el anteproyecto de Ley de Acompañamiento, que ha sido remitido al Consejo Económico y Social (CES). Una vez obtenido su dictamen, el Gobierno aprobará esa norma el próximo 6 de octubre y a partir de esa fecha se iniciará la tramitación parlamentaria.Además de las nuevas tasas por el uso del espacio radioeléctrico, el anteproyecto aprobado ayer contempla la congelación de los impuestos especiales que gravan el consumo de carburantes, tabaco y alcohol. Es decir, los tipos impositivos que se aplican en cada caso se mantendrán igual que este año y no subirán el 2%, que es la inflación prevista.

La medida ya estaba anunciada para el caso de los carburantes y su propósito es contrarrestar el alza de precios. En los demás productos gravados con los impuestos especiales, el objetivo es no echar más leña al fuego de la inflación. Respecto de la recaudación prevista para este año (2,62 billones de pesetas), la no actualización supone para Hacienda dejar de ingresar unos 50.000 millones.

También se ha decidido de cara al año próximo eliminar el impuesto de transmisiones y actos jurídicos documentados que se paga por las primeras copias de escritura de cancelación de una hipoteca. Este impuesto se suprime igualmente para la novación de hipotecas. El requisito es que ese cambio implique la modificación del tipo de interés y no sólo una variación en el plazo de amortización. En la actualidad el impuesto de trasmisiones y actos jurídicos supone el 0,5% de la cantidad escriturada.

En cuanto al impuesto sobre la renta, la principal novedad consiste en que se abre un poco la mano para que un mayor número de contribuyentes se pueda acoger a la posibilidad de no declarar. Hasta ahora, esa opción está limitada a aquellos cuyas rentas anuales no superen los 3,5 millones de pesetas, pero siempre que éstas sólo provengan de un pagador.Para el año que viene (con efectos en 2002), el límite se mantiene en 3,5 millones de pesetas para el caso de un solo pagador. Pero si hay más de una fuente de ingresos, la primera no podrá superar los 3,5 millones, mientras que para la segunda y restantes se fija un límite conjunto de 100.000 pesetas.

En cuanto a la adaptación de las retenciones y la tarifa del IRPF a la inflación, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, señaló ayer tras el Consejo de Ministros que aún no ha tomado una decisión al respecto. Según explicó, Hacienda está pendiente de valorar los efectos de la sentencia del Supremo del pasado 19 de mayo que obliga a variar el cálculo de las retenciones, para decidir si se modifican las tarifas.

Las tasas también se congelan, es decir, no aumentan igual que la inflación prevista, aunque con excepciones. La primera es la que afecta al uso del espacio radioléctrico, aunque también se elevan las que se aplican por servicios postales y farmacéuticos.

Como medida de apoyo a las pequeñas y medianas empresas que tributan en el IRPF por el sistema de módulos, se establece que las deducciones fiscales por inversión para compra de ordenadores e innovación tecnológica tendrá las mismas deducciones que para el resto de empresas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 22 de septiembre de 2000.

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