Pablo Genovés muestra en 'Sucedáneos' el lado colorista y positivo de sus recuerdos de infancia

Las catorce obras que desde hoy y hasta el próximo 3 de noviembre acoge el Archivo provincial de Álava muestran imágenes oníricas de infancia del creador madrileño Pablo Genovés, que las ha agrupado bajo el título de Sucedáneos. Se trata de fotografías mezcladas con bases pictóricas y tratadas con un programa de ordenador. Su resultado son unas creaciones con reminiscencias del estilo pop que se mueven "entre la realidad y la irrealidad, entre la pintura y la fotografía, y que llevan al espectador a cuestionarse su situación frente a ellas", según el propio artista

Fotografía y pintura

Sucedáneos recrea la realidad, fotografiada por Pablo Genovés, de 41años, para conformar un mundo colorista que juega con imágenes procedentes de su niñez. "El título de la exposición sugiere que hoy en día todo deja de ser verdad y las cosas se han desvirtuado", señala Genovés, al tiempo que valora el retorno a los años sesenta que presenta su obra, "en un momento en el que las vanguardias han dejado de serlo". Sus creaciones evocan de esta manera sensaciones infantiles -en las obras aparecen helados, pasteles, copas en un brindis o bocas sonrientes extraídas de carteles-. que define como "ideas subconscientes que tienen que ver con aquellas ilusiones". No hay una intención de ofrecer sólo una versión optimista de la memoria. "También hay algo de crítica, ya que se encuentra la creación en el punto en el que el amor se convierte en odio", apunta.

La técnica de la que se sirve pasa por la utilización de fotografías que en unos casos pueden ser propias y en otros proceden de carteles o imágenes antiguas. Posteriormente, elabora un cuadro adecuado para esa obra y los une en el ordenador, donde son sometidos a una manipulación. "Los fotógrafos hemos huido siempre de la pintura, pera esta técnica te acerca a ella, dando sombras o cortando y pegando", señala Genovés. Posteriormente realiza una ampliación por láser, y la obra entra en un proceso fotográfico normal.El tema que subyace es el deseo, "incluso las ridiculeces que nos gustaban de pequeños". En el caso del sexo se sirve de la comida como sucedáneo, el motivo más frecuente en esta serie. Una mano con las uñas pintadas de rojo cogiendo un perrito caliente y titulada Hot dog es precisamente la obra elegida por los responsables del Archivo provincial de Álava para utilizarlo como cartel anunciador de la exposición. "Representa una falsa revolución, algo muy conceptual que a veces no yo entiendo", confiesa el propio autor.

La apariencia "apastelada" y feliz de las obras responde a una pregunta de Genovés sobre qué celebramos en la vida. "Puede aparecer como una cuestión en positivo o en negativo". Sucedáneos se estrena en Vitoria y tendrá como siguiente destino la ciudad alemana de Munich.

La trayectoria de este autor madrileño se ha desarrollado desde el año 1993 en diversas exposiciones colectivas e individuales que se han organizado tanto en España como en otros países de Europa, especialmente en Francia y Alemania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 20 de septiembre de 2000.

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