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HOMOSEXUALIDAD Y EJÉRCITO

Un militar ilustrado, entre la enseñanza y el Derecho

La lucha por lo evidente

Decían los escolásticos que la idea tiende al acto o, dicho con lenguaje contemporáneo, el pensamiento precede a la acción. "De ahí la importancia de la educación o el papel de los medios de comunicación a la hora de que las leyes se adapten a la realidad social y de que cambien usos y costumbres". José María Sánchez Silva es un militar ilustrado, cuya carrera en las Fuerzas Armadas ha pasado más por las aulas de enseñanza o los despachos jurídicos que por las maniobras en el campo o la instrucción en los cuarteles. Miembro de la comisión para la prevención y control de la droga en el Ejército en 1981, secretario de la Revista Española de Derecho Militar en 1984, jefe de estudios de la Escuela Militar de Estudios Jurídicos de la Defensa en 1992 o asesor jurídico del Cuartel General del Ejército de Tierra son algunos de los cargos ocupados por este admirador de Shakespeare, de los poetas de la generación del 27 o de Kavafis.Esta trayectoria intelectual le ha llevado sin duda al compromiso con la causa gay, a convertirse en un banderín de enganche de las salidas del armario. De cualquier modo, no le ha resultado fácil hacerse visible como homosexual y militar a un tiempo. Lejos de los tolerantes tiempos de la Grecia clásica, donde la valentía y una supuesta virilidad no se asociaban necesariamente con la heterosexualidad, las conductas castrenses de hoy suelen estigmatizar a los homosexuales.

José María Sánchez Silva muestra un cierto cansancio vital, fruto de ocultar sus preferencias sexuales durante mucho tiempo, pero también producto del agotamiento que provoca luchar por las cosas que son evidentes. "La gente no puede hacerse una idea", manifiesta, "de lo frustrante que es no poder comportarte tal como eres, salvo con un reducido grupo de compañeros que conocen mi opción sexual y con los que puedo charlar libremente. Son años y años de escuchar relatos de conquistas de mujeres y de chistes sobre maricones. Has de callar y aguantar. Si declararte homosexual todavía es complicado en muchos ámbitos civiles, en el seno de las Fuerzas Armadas estos gestos se convierten en algo mucho más arduo".El teniente coronel reconoce sin ningún empacho los enormes avances de democratización y de modernización del Ejército en los últimos tiempos, pero la visibilidad de los homosexuales aparece como la última frontera. "Se ha incorporado la mujer y las tropas españolas participan en misiones de paz. Pero los gay seguimos en las catacumbas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de septiembre de 2000