Pujol regresa de vacaciones proclamando que gobierna con un proyecto "para siete años"

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, aseguró ayer que Convergència i Unió gobernará Cataluña de acuerdo con su programa y en un proyecto "para siete años". En su reaparición después de las vacaciones de verano, Pujol quiso responder a la presión política ejercida por los líderes socialistas, que en los últimos días habían ofrecido un "pacto de país" a CiU o le amenazaba con una moción de censura. El presidente se mostró contundente al afirmar: "Los problemas que podamos tener no los vamos a superar polemizando los unos con los otros".

Como todos los años, el presidente Pujol dio por concluidas sus vacaciones con una cena con los militantes de la comarca del Ripollès, a la que pertenece Queralbs, la población del Pirineo donde posee una segunda residencia. El dirigente de CiU quiso transmitir anoche un mensaje tranquilizador tras la ofensiva que dirigentes socialistas han lanzado contra la coalición. Pujol insistió en que, de momento, sólo CiU puede gobernar. "Debemos afrontar el curso con serenidad y seguridad, sin preocuparnos demasiado por una moción de censura, ¿es que no saben contar?", preguntó.Poco antes, Pujol aseguró a los periodistas que CiU debe "gobernar el país de acuerdo con su programa, a pesar de que no tenga mayoría", y recordó que hasta ahora no se ha visto obligada "a aceptar en el Parlament acuerdos contra su programa". El presidente recordó: "Desde las elecciones de octubre, nosotros no tenemos que definirnos en función de los demás, y sobre todo no debemos definirnos en función de los pactos, sino en función de nuestro programa y nuestro proyecto de país".

Pese a esta vehemente declaración, los dos objetivos que planteó para el nuevo curso político son dos viejos y genéricos postulados de la coalición: mejorar la financiación y aumentar el nivel de autogobierno para Cataluña, dos cuestiones sobre las que, subrayó Pujol, "aún no ha habido respuesta ni movimientos claros por parte del Gobierno ni del Partido Popular". El presidente ironizó sobre la posibilidad de que CiU pueda verse sometida a una moción de censura: "Podría pasar que un día el PSC, IC, el PP y Esquerra se pusieran de acuerdo para gobernar. Sería un poco un milagro, pero a veces cosas más extrañas se han visto", dijo con sorna.

A juicio de Pujol, entre los partidos políticos de la oposición se ha creado una versión del famoso "váyase señor González". El presidente cree que se prepara un otoño parlamentario caliente, con propuestas de pacto que "dan la impresión que no pretender más poder para Cataluña, sino que ellos -en referencia al PSC- tengan más poder en Cataluña, aunque el poder de Cataluña vaya reduciéndose".

El presidente atribuyó las declaraciones amenazantes de algunos dirigentes socialistas, que acusaban a CiU de no tener suficiente capacidad de gobierno, a "fiebres de verano y ganas de aparecer en los periódicos". En relación con la polémica suscitada por el homenaje al presidente de la Generalitat Lluís Companys, que se celebrará en Irún el próximo martes, Pujol realizó una clara defensa del acto. El presidente aseguró que "Cataluña tiene la obligación de mantener la memoria del presidente Companys, que debe ser honrada". Pujol desvinculó el acto de los hechos violentos. El presidente cree que "CiU no debe dejarse condicionar tanto por el problema vasco como para olvidar el homenaje a un presidente fusilado".

Vicens Gimenez
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