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Piqué quiere montar una cumbre sobre Oriente Medio en Madrid en 2001

El Gobierno fijó anoche, en la primera reunión del Consejo de Política Exterior, sus siete objetivos prioritarios de esta legislatura. Este órgano de nueva creación coordinará las políticas de varios departamentos ministeriales para proyectar la política exterior de España con más ambición que hasta ahora, especialmente en lo que respecta a la UE, Latinoamérica, el Mediterráneo, la zona de Asia y el Pacífico y Estados Unidos. El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, aprovechó para adelantar que el Ejecutivo aspira a conmemorar en el 2001 el décimo aniversario de la Conferencia de Paz de Oriente Medio de Madrid con la celebración de otra cita de similares características.

El presidente del Gobierno, José María Aznar, presidió anoche, tras su primera reunión con el nuevo líder de la oposición, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, la constitución del Consejo de Política Exterior, un órgano que en principio coordina las políticas internacionales de cuatro departamentos: Asuntos Exteriores, Economía, Defensa y Educación, Cultura y Deportes.Piqué aprovechó la reunión con Aznar y sus compañeros de Gabinete Rodrigo Rato, Federico Trillo y Pilar del Castillo, para avanzarles las líneas maestras del Plan Estratégico de Acción Exterior, en el que se señala el calendario de trabajo de su departamento. Un programa que se completa, particularmente, con un plan bianual específico para el área de Asia-Pacífico.

Las nuevas estrategias internacionales de España para el futuro empiezan por destacar los cambios del contexto mundial y de la propia realidad y necesidades del país con respecto a su cercano pasado. Y apunta siete objetivos concretos que Piqué resumió en impulsar una política decidida en el protagonismo y la vocación de España en la Unión Europea; en Iberoamérica; con nuevas líneas de actuación en un marco más global; con un diseño comprometido con la paz y los derechos humanos en todo el mundo; con un modelo globalizado y solidario; al servicio de la proyección de la lengua y cultura española; y que se encamine a proteger los intereses y los derechos de los españoles que ahora trabajan en el exterior.

Piqué resaltó mucho ayer la importancia de la presidencia española de la Unión Europea en el primer semestre del año 2002, con varios retos que enumeró y entre los que destacó la segunda cumbre entre la UE y América Latina a desarrollar en España; la sustitución definitiva de las monedas nacionales por el euro; la Cumbre Latinoamericana y un salto cualitativo de las relaciones españolas con Estados Unidos, el Mediterráneo y la zona del Asia-Pacífico, que se ha dividido en cinco subáreas de actuación.

Fue entonces cuando Piqué anunció el interés de España por montar en Madrid durante el 2001 otra Conferencia de Paz de Oriente Medio, para celebrar el X aniversario de la anterior, y para la que ya se están estableciendo los primeros contactos, sobre todo tras el reciente fracaso de la cita de Camp David entre el líder palestino, Yasir Arafat, y el primer ministro israelí Ehud Barak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de julio de 2000

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