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Entrevista:VERANO 2000:Municipios turísticosMANUEL JIMÉNEZ BARRIOS -

"Sólo el turismo que persigue la calidad ambiental tiene futuro"

ALCALDE DE CHICLANA

Manuel Jiménez Barrios, socialista de 42 años y graduado social, es alcalde de Chiclana (Cádiz) desde 1994. La localidad, de 63.000 habitantes, ha transformado en una década su realidad agrícola hacia una economía orientada al turismo. Hoy, ofrece más de 6.000 plazas en ocho hoteles, uno en construcción y dos más previstos, así como tres campos de golf. Todos dentro de un modelo sostenible. El Ayuntamiento cierra con superávit desde hace cinco años y el paro es del 5,7%. Jiménez anuncia que una vez colmatadas las parcelas previstas, ya no se construirán más hoteles.Pregunta. El modelo turístico de Chiclana se dibujó hace 12 años. Hoy, a punto de culminarlo, comienza a recibir críticas. ¿Sigue teniendo vigencia?

Respuesta. Ha sido un total acierto la apuesta que hizo Chiclana por el turismo de calidad, con hoteles de cuatro y cinco estrellas. Los parámetros urbanísticos han convencido a todos, lo cual no quita que una década después haya que revisarlo, aunque nuestro PGOU ya no contempla más hoteles. Con el número actual previsto es suficiente. El respeto a la zona dunar y el mínimo impacto ha sido alabado y el sector turístico está encantado.

P. O sea, que se hizo con perspectiva de futuro.

R. Fue un acierto. Las cuestiones a revisar son menores. En comparación con lo que ha ocurrido en otras zonas del litoral, Chiclana puede decir que apostó por un turismo respetuoso con el medio ambiente.

P. ¿Ha diversificado su economía Chiclana a la vez que profundizaba en el desarrollo turístico?

R. Los expertos dicen que puede producirse una crisis en el sector pero que aguantarán las zonas que estén preparadas y Chiclana está en la vanguardia. Pero, afortunadamente, tenemos la suerte, gracias al esfuerzo de los chiclaneros, de que somos punteros en otros sectores como en la madera, la carpintería metálica, la chapistería e incluso nuestros polígonos industriales son referente de crecimiento permanente. Hay fábricas de maderas con casi 600 empleados, y hay más de 3.000 empresas.

P. La inversión turística es frágil y asustadiza y en Chiclana ha habido problemas de abastecimiento de agua y unas deficientes comunicaciones. Sin embargo los inversores no lo dudaron. ¿Por qué?

R. Porque se ha dado una conjunción extraordinaria del Ayuntamiento con los propios inversores y el empuje de todos los sectores sociales. Sólo un turismo que persiga la calidad ambiental tiene el futuro asegurado.

P. ¿No lastra el desarrollo la falta de una autovía?

R. En los últimos 10 años hemos crecido en 20.000 personas, que han creído en el trabajo del gobierno municipal pese a los problemas. Yo creo que el Gobierno del PP debe ser sensible y resolver ya la comunicación más importante de la Bahía de Cádiz, la mayor lacra, con colas de hasta 14 kilómetros. No hay excusas. Para colmo, mientras el Gobierno no ha hecho el desdoble, el Ayuntamiento ha invertido 1.200 millones de pesetas en adecuar las carreteras de la costa.

P. ¿Teme que el turismo cada vez más pujante del norte de África sea competencia directa para Chiclana?

R. Afectará a quien no tenga calidad, servicios y un desarrollo sostenible. El turista pide hoy los parámetros que Chiclana cumple. Los inversores que han venido a Chiclana son operadores turísticos que son dueños de los hoteles, con lo cual seguirán tirando para su propia zona.

P. ¿Es exportable a otros lugares la marca Chiclana?

R. Nosotros somos por tradición una ciudad humilde y no nos gusta que nos pongan como modelo. Cada uno debe buscar lo mejor para su pueblo, pero desde luego desde la calidad ambiental y de los servicios.

P. Cómo va a conseguir su municipio conectar el centro urbano con las zonas turísticas?

R. Ese es nuestro reto y tenemos ilusionada a la ciudadanía. Nuestra situación económica saneada nos ha permitido iniciar unas actuaciones de cirugía urbanística en el casco. Hemos adquirido 4.000 metros cuadrados, que dejará una plaza nueva, un comercial y un aparcamiento junto a la iglesia mayor. Hemos construido un nuevo puente y hemos ampliado otro en cuatro carriles. Son operaciones que persiguen ese objetivo: adecuar la ciudad para que la redistribución de la riqueza no se quede sólo en los 1.500 empleos directos que proporcionan los hoteles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de julio de 2000