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El plan de acceso al aeropuerto de El Prat prevé desviar la autovía

El complejo proceso de ampliación del aeropuerto de El Prat y todas las actuaciones ligadas a ello dio ayer un nuevo paso adelante: el de reordenar los accesos por carretera a las instalaciones aeroportuarias para garantizar los desplazamientos privados que se esperan con un aeropuerto por el que se prevé que lleguen a pasar 40 millones de pasajeros al año. Además, en los próximos días se incrementará el número de vuelos entre Barcelona y Madrid.

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El director general de AENA, Francisco Cal, anunció que en los próximos días se implantará una doble vía en el espacio aéreo que permitirá incrementar en tres operaciones a la hora el trayecto entre Barcelona y Madrid. Esta doble vía permitirá que pueda volar al mismo tiempo un avión en cada sentido, "de manera que se evitarán esperas en tierra, porque habrá más vías expeditas". El Departamento de Política Territorial y Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), el organismo que gestiona los aeropuertos, firmaron ayer un convenio que prevé el desvío de la autovía de Castelldefels y la construcción de una nueva carretera que una el puerto con el aeropuerto. El convenio de colaboración, firmado por el consejero de Política Territorial, Pere Macias, y el director general de AENA, Francisco Cal, pretende asegurar la accesibilidad a las instalaciones del aeródromo barcelonés y la conexión con las infraestructuras de su entorno. Se trata, en todo caso, de la plasmación de actuaciones previstas en en plan director del aeropuerto. En concreto, la construcción de la tercera pista y de la nueva terminal de pasajeros, que estará situada entre las pistas paralelas, la principal y la que se tiene que construir, obligan a desviar la autovía de Castelldefels, por un lado, y a definir un nuevo trazado para la B-203, que conecta el casco urbano de El Prat con la playa.

La autovía será desviada en un tramo de seis kilómetros. En principio, este desvío permite acercar los accesos al aeropuerto por esta vía sin que los municipios del entorno se vean perjudicados. Por ejemplo, Viladecans podrá hacer realidad su vieja aspiración de un acceso al litoral de la localidad, gracias a un paso elevado con rotondas de conexión, que eliminará el obstáculo que antes suponía la propia autovía. El trazado antiguo de la autovía quedará integrado en lo que será la ciudad aeroportuaria.

Asimismo, el convenio contempla la construcción de una nueva carretera, que se denominará B-204, de dos carriles en cada sentido de circulación, que conectará el aeropuerto con el puerto y la Zona de Actividades Logísticas (ZAL). Esta carretera enlazará además con la autovía y permitirá al municipio de El Prat liberar una carretera interior del tráfico pesado que se dirige o procede el puerto. Por último, el acuerdo entre AENA y la Generalitat prevé la construcción de una nueva carretera de acceso a la playa de El Prat, dado que la actual también quedará engullida por el aeropuerto ampliado.

Estas actuaciones requerirán una inversión global por parte de AENA de unos 8.000 millones de pesetas, un presupuesto que incluye las expropiaciones necesarias y el traslado de los servicios afectados, aunque serán ejecutadas por Fomento. AENA también elaborará los estudios de impacto ambiental imprescindibles para la ejecución de los proyectos. AENA tiene previsto licitar todas las obras en un solo bloque, de manera que podrían iniciarse a finales del próximo año y estar concluidas en 2003.

Las administraciones sostienen que estos proyectos se han diseñado para asegurar el acceso al aeropuerto por carretera en un horizonte de 40 millones de pasajeros al año, de los que casi la mitad utilizarán el coche. Macias aseguró que el transporte público está asegurado con la llegada al aeropuerto del tren de alta velocidad y el metro, además de la mejora de la red de Cercanías de Renfe. El primer teniente de alcalde de Barcelona saludó ayer el anuncio y, en declaraciones a la cadena Ser, lamentó que el ministro, no haya dado aún hora al alcalde de Barcelona, hecho que calificó de "desconsideración".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de julio de 2000

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