Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
REVISTA DE PRENSA

Un chantaje inadmisible

El secuestro por parte de las autodefensas de Carlos Castaño del diputado Guillermo León Valencia Cossio, hermano de Fabio Valencia Cossio, negociador del Gobierno con las FARC, es un acto cobarde y criminal, que representa un chantaje inadmisible sobre el proceso de paz. Acudiendo al más repugnante de los delitos, se pretende intimidar a los miembros del equipo negociador del Gobierno. En este caso, al dirigente conservador y representante del presidente de la República en la mesa de negociación, por unas declaraciones suyas en el reciente encuentro sobre la paz celebrado en España. Se trata de un hecho de extrema gravedad, que enrarece el proceso de paz, degrada aún más el conflicto y sienta un funesto precedente. (...) Al recurrir nuevamente al secuestro, al que intenta disfrazar de "retención política", el jefe paramilitar acude a una argumentación tan perversa como contradictoria. Porque no hay lógica ni pretexto alguno que pueda explicar un delito que ha destrozado al país. (...)

Estamos, por otra parte, frente a un proceso de paz ya suficientemente vulnerado por la propia improvisación e inconsistencia del Gobierno, y del Estado en su conjunto, que no ha logrado llevar posiciones unificadas y coherentes a la mesa de negociación. (...) El secuestro del hermano de Valencia Cossio por parte del paramilitarismo viene a ser otro palo en la rueda del proceso. Con el agravante de que se trata de un acto provocador y terrorista (...) y frente al cual no se puede ceder, so pena de echar definitivamente por la borda la política de paz.

Bogotá, 22 de junio

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de junio de 2000