Beneficencia
Ya se estaba haciendo esperar algún gesto del consejero Rafael Blasco desde que tomó posesión de este su nuevo departamento de Bienestar Social a finales del pasado mes de mayo. Se hacía esperar, decimos, y al mismo tiempo nutría la curiosidad de quienes hemos visto en esa parcela y desde que se constituyó una suerte de centro asistencial, con visos de limosnero, subrepticia o descaradamente -según la oportunidad- electoralista. Quizá no haya sido esa la intención, pero deberá admitirse que los responsables de esta parcela, hasta ahora, no han apuntado otros propósitos y han pasado por ella sin pena ni gloria, por más que se les haya premiado con sendos ascensos. Suele darse el caso.Con el citado consejero en el puente de mando teníamos al menos asegurado que su tránsito por el mismo no sería inane. Para constatarlo basta con tomar nota de la batería de leyes, planes de cooperación y nuevos organismos que acaba de anunciar en el hemiciclo de las Cortes para darle un giro total a la función y funcionamiento de esa consejería. Si algo era previsible era que Blasco no perdería un minuto antes de ponerse a elaborar un paquete sustancioso de proyectos legislativos para los que se revela singularmente dotado. Un día habría que contabilizar cuántas iniciativas de este género y de alto calado le incumben en el andamiaje legal del gobierno autonómico. Pero éste es otro cantar.
De todas las propuestas anunciadas nos parece que lo más decisivo, en tanto no lleguen a ramos de bendecir, es el aliento que las tiñe, la muy distinta perspectiva con que se quieren tejer. En su conjunto apuntan a la liquidación de la beneficencia como fórmula y criterio tradicional para subvenir determinadas y crecientes necesidades sociales. Dicho de otro modo: se instaura el derecho insoslayable de los ciudadanos a recibir una atención digna, en lugar de la mortificante discrecionalidad que con unos u otros ardides se reservaban las administraciones. No creo que los partidos de izquierda puedan objetar el meollo de este compromiso, del que probablemente han sido despojados.
Un derecho exigible, decimos, y unos servicios eficientes acordes con la calidad de vida que los ciudadanos demandan, como ha proclamado Blasco. El consejero, pues, ha rizado el rizo, poniéndose altísimo el listón de sus cumplimientos. No hay más que echarle un vistazo a los colectivos menos atendidos o resueltamente marginados para columbrar la temeridad del desafío, que hemos de suponer será asumido por el partido que gobierna la Generalitat y que habrá tenido muy en cuenta los recursos económicos que puede y quiere movilizar.
Pero de este capítulo no ha dicho una sola palabra el audaz consejero. Nos ha señalado el plausible rumbo de su política y el desguace de la beneficencia caduca, pero ni una sola pista acerca de los cuantiosos medios económicos que requerirá su vasto plan y los plazos de ejecución. Cuando se padecen tan demoradas esperas quirúrgicas, pongamos por ejemplo, no ha de extrañar que nos armemos de escepticismo y nos remitamos a una próxima comparecencia del consejero en la que explique fil per randa cómo piensa financiar esa justa y aguerrida propuesta. Que Anthony Giddens y Tony Blair lo cojan confesado.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
La última apuesta de Petro: salario mínimo histórico, reforma laboral en marcha y ley de financiamiento por decreto
La presidenta Sheinbaum afronta la tragedia del Tren Interoceánico como remate de un año “complicado”
El descarrilamiento del Tren Interoceánico alimenta las críticas de la oposición y señalamientos contra el proyecto
Detenido un implicado en el homicidio de Carlos Manzo que participó en el chat donde se planeó
Lo más visto
- La Audiencia Nacional avala la decisión de Robles de retirar el nombre de Franco a una bandera de la Legión
- Trump anuncia la destrucción de una instalación de producción de drogas en Venezuela
- Rusia amenaza con romper las negociaciones tras acusar a Ucrania de atacar una residencia de Putin
- Alain Aspect, Nobel de Física: “Einstein era tan inteligente que habría tenido que reconocer el entrelazamiento cuántico”
- La larga sombra del hijo único: China paga con una crisis demográfica su mayor experimento social




























































