Reportaje:AULAS

Arte contra las drogas

La historia de un inmigrante ilegal utilizado por una mafia para transportar droga a España a cambio de cruzar el Estrecho ha catapultado a los alumnos de 4º de ESO del instituto Alventus de Trebujena (Cádiz) al primer premio nacional del concurso que cada año organizan la Junta de Andalucía y el Comisionado para la Droga en torno a la prevención de las drogodependencias. Omar vino en patera relata a través de una serie de cuatro figuras de barro la conexión existente entre el tráfico de inmigrantes y el de drogas en el estrecho de Gibraltar. Las clases de plástica sirvieron a estos chavales, de entre 15 y 17 años, para sumergirse en un problema que, según reconoce una alumna, no les había tocado de cerca nunca en su localidad. "Yo creo", dice la joven, "que la inmigración se ve más en los pueblos que están más cercanos a la costa. Aquí vienen algunos, pero casi todos están en Algeciras, Tarifa y por ahí".Los medios de comunicación han sido un buen soporte para el excepcional trabajo sobre Omar. De hecho, cada una de las cuatro esculturas de arcilla se levanta sobre un pedestal que aparece cubierto por recortes de prensa relacionados con la inmigración y las drogas. Ana María Cuevas, la profesora que les ha dirigido en el proyecto, confiesa haber quedado sorprendido con la trascendencia que sus alumnos han dado a estos temas: "Lo que más me ha llamado la atención es que ellos no le han dado a la vida de ese personaje un final feliz como en todas sus historietas y películas".

Chari, Mari Carmen, Ángel y todos los demás alumnos sí tienen muy claro que el mensaje que querían transmitir con la vida de Omar es el de la necesidad de contar con "una sociedad de puentes y no de barreras". La primera de las figuras de esta serie de cuatro, La mirada, representa a un grupo de personas que miran hacia Europa con el estrecho de Gibraltar de por medio. Del mar surge una mano que recuerda a los que se ahogaron en el intento de llegar a lo que ellos consideran su tierra prometida. En La cárcel, Omar es detenido por haber transportado drogas. Se puede ver el grito desesperado del protagonista de esta obra entre dos manos cuyos dedos alargados se convierten en los barrotes de una prisión. La tercera de las figuras, La marginación, es la figura de un mendigo cuyo torso esta formado por cartones y latas, "desperdicios de nuestra sociedad de consumo". Por último, Una sociedad puente deja ver a dos personas que con los brazos extendidos unen un mundo y otro a ambos lados del mar. El próximo día 25 los ganadores se van de viaje al Pirineo aragonés. Se trata de la recompensa para un centro que lleva tres años consecutivos copando los puestos más altos de este certamen.

Segundo premio

El segundo premio de este concurso se lo han llevado unos alumnos de Sevilla. Los chicos del instituto Bellavista han hecho una original aportación artística contra la droga: un mural en el gimnasio del centro de cinco metros de alto por 17 de largo. Representa una grada de cualquier recinto deportivo. Está aliñado de frases alusivas al problema de la droga. La idea de hacer este mural surgió en la clase alternativa a la religión, que en este instituto -"modelo por haber superado los problemas de violencia escolar"- llaman Valores, porque eso es exactamente lo que se aprende en esta clase. Allí dialogaron sobre la droga y surgió la idea que Ángel González transformó en unos primeros bocetos que luego se pintarían en la pared del gimnasio. Ángel es un alumno de 15 años "para 16", con vocación de dibujante. Elaboró unos dibujos en los que se veía una grada de una instalación deportiva con gente sentada. Las figuras tenían caras y ropa, pero cuando vieron la dificultad de pintar eso se quedaron en "siluetas con color". Ha quedado simpático. Todo el centro ha metido las manos en la pintura mientras se grababa el proceso que luego se envió al jurado del premio.

La experiencia, como cualquier otra que se sale de las clases normales, ha mantenido a alumnos y profesores embarcados en una aventura que ha favorecido la convivencia escolar. Hasta una barbacoa hicieron para celebrar el final de las obras, y de paso, han quitado de la pared las pisadas y la suciedad acumulada durante el curso. "Hemos echado un ratito pintando el mural", un ratito de 15 días.

¿Qué opinan ellos de la droga? "Pues que hay otras formas de divertirse, el deporte, el compañerismo, y que este mural sirva para que el mensaje les llegue a todos los demás alumnos que pasen por aquí", dice Ángel, que le pone voz a todo el grupo, a Pablo, a Fidel, a Sergio y a Yolanda y María, también de 15 años "para 16".

Como premio han recibido un reproductor de compactos portátil, pero ellos lo que querían era ver a la Reina, porque según dicen, los ganadores van a verla. "Es un acto público al que nos hubiera gustado ir". ¿Por qué ese empeño en ver a la Reina? "Pues porque es la Reina, a todo el mundo le gusta verla. Nosotros no pedimos mucho, ni hotel ni nada, sólo un viaje de AVE de ida y vuelta para verla", explican bromeando los alumnos.

La directora de este centro, Aurora Lafuente, está encantada con el trabajo de los alumnos y sobre todo con el clima de convivencia que han logrado.

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