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El observatorio espacial 'Compton' de la NASA se desintegra en la atmósfera

Éxito del 'regreso' controlado de la nave

El gran observatorio espacial de la NASA Compton Gamma-Ray Observatory, en órbita desde 1991, se desintegró en la atmósfera en la madrugada de ayer a la altura del océano Pacífico, según anunció un portavoz de la NASA en el centro Goddard (Maryland), cerca de Washington. "Todo demuestra que logramos el objetivo", declaró, aunque precisó que habrá que esperar para saber si los parámetros son satisfactorios.

El observatorio de rayos gamma Compton se desintegró a su regreso controlado a la atmósfera y sus fragmentos cayeron en forma de lluvia incandescente sobre una zona del océano Pacífico poco frecuentada por la navegación. Los ingenieros de la NASA dirigieron el observatorio hacia la Tierra mediante el encendido de sus motores, lo que rebajó su altitud, primero a 152 kilómetros y luego a 76, tal como estaba previsto, según confirmó un portavoz de la agencia espacial norteamericana.

La NASA decidió destruir este observatorio, de 17 toneladas, tras la pérdida de uno de los tres giroscopios que le permitían mantenerse a una altitud de 511 kilómetros. La nave permitió estudiar las fuentes celestes de radiaciones gamma, provocadas por los acontecimientos más violentos del universo, que liberan enormes cantidades de energía.

Gracias a él, los astrónomos han detectado más de 400 fuentes de rayos gamma (estrellas de neutrones, quasars y agujeros negros), o sea, unas diez veces más que las conocidas hasta ese momento. También registró más de 2.500 explosiones antes de producirse la irradiación de esos rayos, mientras que anteriormente sólo se habían observado unas 300 explosiones.

La misión del observatorio, que originalmente debía terminar en 1996, había sido prolongada hasta que se produjo la avería del giroscopio. Si uno de los otros dos giroscopios se hubiese descompuesto, el satélite se hubiese vuelto incontrolable. Las investigaciones demostraron, según la NASA, que era más seguro un reingreso controlado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de junio de 2000