Plantilla 100 por 100 femenina

Lleida ha sido escenario de una curiosa experiencia nacida de la necesidad y la imaginación a la hora de resolver un problema. La empresa Prefabricats Pujol, que tiene 21 filiales y 12 centros de producción en Cataluña, quería abrir en 1999 una fábrica de armaduras de hierro para la construcción en Mollerusa, localidad leridana. Con tiempo suficiente, se hizo una oferta de empleo en el pueblo y salieron 10 personas en paro disponibles, cuando se necesitaban 120 soldadores.De acuerdo con los sindicatos y la patronal, se puso en marcha una idea original: buscar amas de casa que no estuvieran apuntadas al paro y ofrecerles la posibilidad de contratos a tiempo parcial, además de un curso de formación. Se estudió el reparto de la producción en turnos de cuatro horas: de 9.00 a 13.00, de 13.00 a 17.00 y de 17.00 a 21.00 horas. El salario neto a final de mes sería de unas 70.000 pesetas, lo cual podría ser un buen complemento para la economía familiar.

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El resultado fue un éxito: los 150 trabajadores de la plantilla son mujeres y sus niveles de productividad están resultando altos. "No se cansan tanto, no hay paradas en la producción, tienen un nivel cultural adecuado y entienden mucho mejor que los hombres los planos para soldar y atar con alambre los hierros que conforman una armadura", declaraba orgulloso a los medios informativos Josep Maria Pujol, presidente de la empresa.

Ahora mismo, su empresa dispone de una bolsa propia de trabajo de más de 300 mujeres para futuros proyectos. Prefabricats Pujol, empresa que vendió por valor de 10.000 millones en 1999, tiene en proyecto la construcción de otra fábrica en Madrid. Vista la experiencia de su filial leridana, es bastante probable que insista en montar una fábrica 100 por 100 femenina.

"Cuando me hablan de pleno empleo", dice Dionis Oña, de UGT en Lleida, "quiero entender que no hay nadie en paro, pero nosotros tenemos 6.079 parados, de los que 3.794 son mujeres. Ahora bien, hicimos una encuesta y descubrimos que había un potencial en la provincia de 19.000 mujeres no apuntadas al paro en disposición de trabajar si la oferta se ajustaba a sus necesidades. Estas mujeres no estaban apuntadas al paro porque no confiaban en la Administración".

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de junio de 2000.

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