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El traslado de 70 familias rumanas al campamento de Vallecas está pendiente de la Delegación del Gobierno

El cámping para nómadas del Este levantado en la Cañada Real (Vallecas Villa) está listo desde hace una semana para acoger a sus primeros habitantes, las 70 familias gitanas rumanas que viven en el exterior del campamento de San Roque (Fuencarral). Pero para proceder al traslado es necesario que la Delegación del Gobierno organice un dispositivo de escolta policial y sanitaria, y aún no lo ha hecho.La reunión prevista para ayer entre la consejera de Servicios Sociales, Pilar Martínez, y el nuevo delegado del Gobierno, Francisco Javier Ansuátegui, para organizar el realojamiento fue retrasada por este último hasta finales de la próxima semana. Portavoces de la Delegación del Gobierno aseguran que el aplazamiento de la reunión con Servicios Sociales se debe a "la apretadísima agenda" de Ansuátegui, que tomó posesión el 17 de mayo. "El delegado va a dar solución al tema, pero, entre tomas de posesión y el dispositivo montado por el triunfo del Real Madrid, no ha tenido tiempo", añaden.

El asentamiento levantado en la Cañada Real consiste en un cámping con retretes, duchas, cocinas, toma de electricidad y recogida de basuras. En él, las familias nómadas del este de Europa tendrán que instalarse en sus furgonetas y tiendas de campaña, porque no hay habitaciones.

El núcleo está concebido como un lugar de paso. En él, los inmigrantes podrán permanecer de tres a seis meses, siempre que cumplan compromisos como escolarizar a sus hijos y no mendigar ni salir a trabajar con ellos. Tendrán también apoyo social.

Aquellas familias que pasado ese tiempo muestren cierta integración e interés por quedarse en Madrid podrán pasar a vivir a uno de los dos campamentos de casas prefabricadas montados desde este verano en Fuencarral, en el Camino de San Roque y la Ciudad Escolar, donde ahora viven 42 familias rumanas.

En ellos podrán asentarse durante un año y participarán en programas de inserción laboral y aprendizaje del castellano. Pasado ese tiempo, si su evolución social es positiva, estos inmigrantes podrán pasar a vivir en pisos de alquiler subvencionados.

Las primeras familias que llegarán a la Cañada son las 70 que permanecen desde hace nueve meses junto al campamento de San Roque sin poder beneficiarse de sus servicios, destinados a los inmigrantes expulsados en julio de 1999 del poblado chabolista de Malmea (Fuencarral).

PSOE e IU han criticado el lugar elegido para el cámping de la Cañada por considerarlo un lugar insalubre, ya que está a tres kilómetros del vertedero de Valdemingómez. Además, las paradas de autobús quedan alejadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de mayo de 2000

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