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LA POLÉMICA FUSIÓN DE LAS CAJAS El continente, aislado

En el debate (por llamarlo de alguna manera), que se ha generado sobre las fusiones de cajas de ahorro en Andalucía, hay algunas posturas que le evocan a uno aquel célebre comentario meteorológico hecho, no recuerdo si por The Times o la BBC (tanto montaba): "Niebla sobre el Canal. El Continente, aislado". Esa falta de realismo anclada en un trasnochado localismo de esencias victorianas se asemeja, digo, a algunas manifestaciones alumbradas al calor del referido debate sobre las cajas.Así, se sostiene, ¡faltaría más!, que hay que fortalecer el sistema financiero andaluz. Y, sin solución de continuidad, algunos formulan para ello una receta curiosa: mantengámoslo dividido.

Esto es, en lugar de ir a un proceso de consolidación de entidades lo más amplio posible, vayamos a pequeñas uniones parciales que, esto no se dice, demoren sine die ese primer objetivo. Singular consejo éste de "al fortalecimiento por la división".

Además, se añade por los mismos, ante esas uniones parciales no hagamos las grandes sino, como ya se ha reseñado, las pequeñas. Y no deja de ser llamativa, también aquí, la forma de razonar: como hay una entidad claramente mayor que las demás, un "cierto reequilibrio" recomienda que esa entidad quede al margen de estas uniones. Segunda receta mágica e inextricable: a una mayor dimensión del sistema financiero andaluz sin que la primera entidad andaluza sea mayor. "El Continente, aislado".

En fin, hay un cierto tufillo victoriano, también trasnochado, en la idea que algunos tienen de Andalucía. En esencia es ésta: no puede o no debe acometerse ningún gran proyecto andaluz que no se maneje o controle desde los cenáculos de la metrópoli (tampoco queda muy claro si en razón de la metrópoli o en razón de los cenáculos). Frente a una idea solidaria de Andalucía, con un amplio poder compartido, vuelta a enroscarse en la "seguridad" de los poderes locales y provinciales.

Entre tanto, el mundo sigue girando. Y en ese movimiento interesa a los distintos territorios disponer de palancas lo más poderosas posibles en defensa de sus intereses. No le sobran a Andalucía, sino todo lo contrario. Y algunas de las que podamos forjar se quedan sin hacer por el gravísimo problema de decidir el lugar de la herrería.

Braulio Medel es presidente de Unicaja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de mayo de 2000.