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URBANISMOEU ACUDIRÁ AL JUZGADO PARA IMPEDIRLO

El PP respalda en solitario la legalización del Meliá de Alicante

El equipo municipal de gobierno de Alicante, del PP, dio ayer el visto bueno a una modificación del Plan Especial del puerto promovida por la Autoridad Portuaria para legalizar el edificio del hotel Meliá, construido durante el franquismo sobre terrenos ganados al mar. Mientras el grupo socialista censuró que el PP ha vuelto a primar el interés particular frente al general, EU anunció después del pleno municipal que llevará a los tribunales el cambio de planeamiento que perpetúa el inmueble.

El alcalde, Luis Díaz Alperi, sólo encontró un argumento para justificar la legalización del inmueble: el elevado coste económico que supondría su adquisición y posterior derribo. El plan especial del puerto, aprobado en 1993 por unanimidad de los grupos políticos, dejó el edificio fuera de ordenación. Según el planeamiento, ahora en fase de modificación por la Autoridad Portuaria con el respaldo del PP municipal, el inmueble debería demolerse para posibilitar la construcción de un paseo marítimo. Pero, según Díaz Alperi, esa operación resulta inviable por el elevado coste que supondría para las arcas públicas.Aunque el alcalde admitió que "a mí tampoco me gusta" [el edificio], Díaz Alpero defendió la perpetutuidad del inmueble porque el hotel "es utilizado por mucha gente que viene a Alicante", y anunció que el nuevo plan general de la ciudad, ahora en fase de revisión, legalizará el edificio, aunque con una salvedad: sólo podrá dedicarse a la actividad hotelera.

Los socialistas reclamaron un debate político al respecto, porque, a su entender, la decisión de legalizar o no el Meliá "no es técnica". Para Pablo Rosser, portavoz adjunto del grupo socialista, el edificio "es ilegal", y sigue habiendo, dijo, una gran demanda ciudadana que pide su demolición. La modificación del planeamiento para perpetuar el inmueble es, a su jucio, un "precedente peligrosísimo" en el Ayuntamiento y una operación especulativa.

El PP ha cambiado de opinión sobre el mantenimiento del Meliá. En 1993, cuando estaba en la oposición, votó a favor de que el edificio quedara fuera de ordenación. Ahora, desde el gobierno local, lo perpetúa. El grupo socialista y EU no llegaron a escuchar explicación alguna ante tal modificación, a pesar de que la reclamaron con insistencia.

El portavoz de EU, José Luis Romero, fue el más contundente en sus críticas a la decisión del grupo de gobierno. Habló de "pelotazo", anunció que llevará el caso a los tribunales por la vía penal y dijo que con la decisión de Díaz Alperi se regresa a los "tiempos negros" de la historia, al autoritarismo de la época en la que se construyó el edificio. Romero recordó que una de las fases del Meliá, la tercera, se adquirió por Puertos del Estado con el beneplácito de Díaz Alperi. La Autoridad Portuaria de Alicante sacó a subasta esa fase del inmueble por 1.800 millones de pesetas, pero no hubo pujas, porque "nadie se arriesgó a pagar ese dinero por un edificio que estaba fuera de ordenación". Poco tiempo después un particular lo compró, y ahora se le legaliza.

"Pelotazo"

Para el concejal de EU, el pelotazo es formidable. Ese edificio legalizado, dijo, crea plusvalías que suman muchos ceros en su valor. "Estamos hablando del mayor escándalo registrado en esta ciudad en muchos años", denunció.

Mientras el concejal de Urbanismo, José Luis Pamblanco, sólo intervino para calificar de "utopía" la propuesta de la oposición de demoler el inmueble, el alcalde tachó a los ediles de la oposición de padecer "diarrea mental".

Por otro lado, el PP no quiso contestar las preguntas de EU sobre los planes del equipo de gobierno con la Ciudad de la Luz, después de conocerse que cinco informes técnicos cuestionan el Plan de Usos e Infraestructuras confeccionado por la Generalitat Valenciana para construir el parque de ocio al sur de la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de mayo de 2000