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80 hospitales belgas han usado un producto que origina sida o hepatitis Analizados 10.000 pacientes ante el riesgo de un posible contagio

Los ciudadanos belgas se enfrentan a una nueva crisis por culpa de un desinfectante "deficiente" de la firma Johnson & Johnson utilizado en las salas de operaciones de 80 hospitales belgas y 25 holandeses durante dos meses. El Ministerio de Sanidad ha recomendado una revisión urgente a los 10.000 pacientes que fueron intervenidos o explorados con el material médico "presuntamente infectado" ante el riesgo de que hayan podido ser infectados por el virus de la hepatitis B y C o del sida.

"Era prácticamente agua", informó a este diario un médico de la célula de vigilancia del Ministerio de Salud Pública. Los principios activos del producto Cidex -utilizado para desinfectar los útiles de quirófano, sobre todo endoscopios- "estaban presentes en concentraciones muy bajas". La voz de alarma la lanzó un hospital cercano a Lieja al analizar el cuerpo de un paciente y descubrir que había muerto a causa de una infección contraída por la mala desinfección del Cidex.

La firma que lo fabrica reconoce haber cometido un error humano en la producción del lote 0001 del desinfectante Cidex: "Nos dimos cuenta tras el aviso de un hospital, analizamos el lote y vimos que tenía razón".

El ministerio de Sanidad belga pidió de inmediato a los 80 hospitales que utilizaron el producto que llamaran a revisión urgente a los casi 20.000 pacientes que fueron intervenidos o explorados con el material médico "presuntamente infectado" durante el periodo que se utilizó el desinfectante (del 11 de febrero y el 21 de abril).

Los expertos médicos aseguran que los riesgos de contagio son mínimos, de uno entre 30 millones para el sida, de uno entre 400.000 para la hepatitis C y de uno entre 80.000 para la hepatitis B.

Más de una vía

La Inspección General de Farmacia belga ha subrayado que "la distribución de una solución desinfectante inactiva podría suponer riesgos infecciosos". Sin embargo, añadieron sus portavoces, es necesario tener en cuenta que el problema sólo afecta a uno de los lotes del producto distribuido y que la desinfección del material médico se efectúa normalmente a través de más de una sola vía.

"El aclarado minucioso del material médico con agua y jabón y la escasa posibilidad de que tejidos, sangre o cualquier otro líquido corporal puedan encontrarse en el material antes de que la bacteria o el virus se transmita", son dos de los factores que contribuyen a la disminución de los riesgos de contagio de enfermedades, según explicaron ayer los portavoces del ministerio de Sanidad belga.

Johnson & Johnson ordenó la retirada inmediata del lote y envió una carta a los hospitales, en la que les pedía que "el material afectado se pusiera en cuarentena porque, durante el tiempo en el que se utilizó el producto, la desinfección no se puede garantizar". La firma asegura que este lote sólo se ha vendido en Bélgica y Holanda.

Hoy está previsto que se celebre en Bruselas una reunión de evaluación para conocer cuál es el riesgo real de la infección. "No hay motivo para el pánico", insistió un portavoz del Gobierno. "Efectivamente hay un problema pero el riesgo de contagio es muy bajo", añadió.

A pesar de estos mensajes tranquilizadores, el Gobierno belga se ve al borde de una nueva crisis, la cuarta en un año, que se suma a las de los pollos con dioxina, la contaminación de la Coca-Cola y la muerte repentina de ocho vacas lecheras por problemas de alimentación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de mayo de 2000