Educación endurecerá los controles sanitarios en los comedores escolares

La Consejería de Educación tiene previsto endurecer los controles sanitarios en los comedores escolares. Así lo aseguró ayer el director general de Centros, Amador Sánchez, quien, en su comparecencia ante la Comisión de Educación de la Asamblea, calificó de "aceptable" la comida que reciben unos 95.000 alumnos escolarizados en colegios de primaria y de educación especial de la región. "Lo que sí que existen es diferencias entre unos centros y otros", manifestó.Para homologarlos, la Consejería está elaborando una normativa que supla a las órdenes ministeriales de 1992 y 1993 que regulan actualmente el servicio. Así, se introducirá un pliego de condiciones tipo igual para todos los colegios, que especifiquen los requisitos de calidad y variedad en la comida, y un sistema de control para verificar que en efecto se cumplen. Sánchez no logró convencer a Franco González, portavoz de IU en la comisión, quien dijo que la comida es "escasa, fría y de mala calidad". No lo pudo expresar de una forma más gráfica: "Si ustedes se van por los alrededores de los colegios verán las papeleras llenas de filetes rusos", manifestó. Por ello exigió que se haga un seguimiento a las empresas de catering "que ponen una mala alimentación porque saben que nadie les va a controlar", y pidió la extensión de este servicio a todos los centros.

A partir de septiembre

El 86,6% de los colegios de primaria y educación especial cuentan con comedor, lo que supone un total de 620 centros. Para el próximo curso se pretende ampliarlos en unos 10 más, según Amador Sánchez, que hizo hincapié en la necesidad de reforzar la figura de coordinador de comedor, para que este servicio tenga tintes de carácter educativo. Como novedad, los colegios podrán solicitar que se empiece a dar comidas a los niños a mediados de septiembre, en vez de a principios de octubre. En total, Educación destinará 2.282 millones de pesetas a este servicio el próximo curso, 495 más que el presente.

Adolfo Navarro, portavoz del PSOE en la comisión -quien presentó una queja por la ausencia "reiterada" del consejero, Gustavo Villapalos en las comparecencias-, pidió que la Administración se haga cargo del aumento del coste que, en su opinión, supondrá la nueva normativa para poder mantener "los precios políticos". Los comedores cuestan unas 85.000 pesetas al año.

El presente curso, unos 26.000 niños, de los 36.000 que la solicitaron, cuentan con una beca total o parcial para sufragar el gasto. Navarro, quien, sin ser alarmista, calificó los menús de reiterativos, puso sobre la mesa otro de los problemas: la necesidad de que algunos institutos de secundaria cuenten con este servicio. La razón: antes los chavales tenían comedor hasta los 14 años, dos más que ahora, ya que la educación secundaria obligatoria comienza los 12.

Amador Sánchez le contestó que algunos de los centros de secundaria en construcción previstos para el próximo curso tendrán comedor y que los que no lo tengan lo pueden pedir para que la Consejería "estudie la solicitud".

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