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La Hacienda alavesa devolverá 3.000 millones más con la nueva norma

Los responsables de la Hacienda alavesa presentaron ayer la campaña de declaración de la Renta correspondiente al pasado ejercicio, que se desarrollará en la provincia entre el 2 de mayo y el 26 de junio bajo una nueva normativa que, entre otras modificaciones, no obliga a declarar a personas con ingresos del trabajo inferiores a cinco millones de pesetas anuales. La consecuencia inmediata es que el número de declaraciones previstas descenderá de las 148.800 del ejercicio pasado (sobre los ingresos de 1998) a 136.000, con un aumento en las devoluciones por las negativas próximo a los 3.000 millones de pesetas.El diputado de Hacienda, Juan Antonio Zárate, destacó que este aumento, que se traduce en una devolución global prevista de 10.500 millones de pesetas, se deriva de que los contribuyentes cuya declaración sea opcional "sólo la entregarán en caso de que sea negativa".

El cambio se complementa en Álava con novedades en la tramitación y gestión administrativa de las declaraciones. Además de poner en marcha un programa informático al que accederán un total de 22 entidades bancarias colaboradoras para elaborar las declaraciones que anteriormente eran supersimplificadas -ahora denominadas rent@raba-, los contribuyentes del resto de modalidades -llamadas ahora autorenta- podrán acceder a una página web (www.alava.net) o adquirir un CD-Rom para conseguir el tradicional formulario, que en todo caso deberá ser impreso y entregado en papel.

Por correo electrónico

Aún no se ha incorporado la posibilidad de que los particulares puedan elaborar la declaración y enviarla por correo electrónico "por evidentes motivos de seguridad", aunque los responsables de Hacienda no descartan que el próximo año pueda aplicarse.

Otra de las innovaciones es la elaboración de oficio por parte de los servicios de Diputación de 1.427 declaraciones que corresponden a 2.500 contribuyentes. Según explicó Zárate, estos ciudadanos, que responden a un modelo estable de contribuyente en los últimos años, recibirán en las próximas fechas su declaración y tendrán la opción de suscribirla o elaborar otra por su cuenta.

El nuevo modelo impositivo, además de eximir a los contribuyentes con rentas de trabajo inferiores a cinco millones, no obliga a declarar a quienes tengan ganancias patrimoniales o rendimientos de capital inmobiliario inferiores a 50.000 pesetas. Aumenta el importe de las deducciones patrimoniales, desaparecen deducciones por gastos de enfermedad, custodia de niños o primas de seguros y cambia la deducción por inversión en vivienda.

Zárate alertó de una posible "deslocalización" de contribuyentes que perciban más de 11 millones anuales, dada la diferenvcia de tipos con el resto del Estado: "Puede causar problemas al salir de nuestro territorio para ir a zonas limítrofes a tributar", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de abril de 2000