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La OEA da marcha atrás y respalda las elecciones peruanas

Diez días después de que la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) criticara con dureza la falta de garantías y de transparencia del proceso electoral en Perú, la organización internacional ha moderado sorprendentemente el tono en su última evaluación, difundida el lunes por la noche, en la que señala que, pese a las irregularidades, los comicios son aún viables.

La respuesta más contundente a este cambio de postura provino del principal candidato opositor, Alejandro Toledo. "Si la OEA pretende legitimar un proceso electoral fraudulento, es mejor que se retire antes del 9 de abril, por la salud de la propia OEA", dijo el máximo rival del presidente Alberto Fujimori, que aspira a su tercer mandato consecutivo en Perú.En su última declaración, el jefe de la misión de la OEA, el excanciller guatemalteco Eduardo Stein, no cuestiona la legitimidad de las elecciones al afirmar que "solamente el pueblo peruano puede decir si acude a las urnas y acepta los resultados en las condiciones en que se ha venido desarrollando este proceso". Stein mencionó como avances hacia una mayor transparencia el compromiso de los canales de televisión de señal abierta de ampliar su franja electoral en horarios de máxima difusión para que todos los candidatos, mediante sorteo, puedan exponer sus propuestas durante 10 minutos en cada canal. Hasta seis canales de televisión han rechazado hasta ahora emitir propaganda electoral de los candidatos de la oposición.

"Lamento la tibieza, la timidez y el zigzag que ha venido dando la OEA", criticó Toledo ante la prensa internacional. "A cuatro días de las elecciones dicen: 'Vamos a ser generosos y les vamos a dar diez minutos a los candidatos'. Que se queden con ellos!". El candidato opositor hizo el siguiente llamamiento: "Una organización que representa a América Latina no puede ser cómplice de un proceso desigual y lleno de irregularidades. Le pido que no intente maquillar un proceso cuestionado".

Hasta el comunicado de ayer, los observadores de la OEA habían denunciado con inusitada firmeza, para los parámetros habituales de la organización, las numerosas irregularidades del proceso electoral, como la falsificación de firmas para inscribir candidaturas de apoyo a Fujimori, la utilización de medios públicos para fines electorales partidistas, el uso discriminatorio de la televisión y las presiones de todo tipo para favorecer la reelección del presidente. Estas críticas han sido avaladas por otras organizaciones que han enviado a Perú observadores, como el Centro Carter y la Federación Internacional de Derechos Humanos.

Cambio de postura

El cambio de postura de ayer trae a la memoria la complaciente o silenciosa actitud mostrada por la OEA a la hora de legitimar procesos cuestionados, como las elecciones peruanas de 1995, o situaciones abiertamente antidemocráticas, como el reciente golpe que derrocó al presidente constitucional ecuatoriano, Jamil Mahuad. La OEA no condenó en ningún caso dicho golpe.

En el contexto de las presiones para lograr la reelección de Fujimori, el diario La República publicó ayer una información de su equipo de investigación, según la cual los jefes de la Tercera Región militar con sede en Arequipa, el general Abraham Cano, y de la cuarta, con sede en Cuzco, el general Percy Corrales, han sido destituidos de sus cargos a causa de los reveses que ha sufrido en estas ciudades la campaña electoral del presidente y candidato Fujimori.

"El comando ha considerado que esos jefes perdieron el control de sus regiones y comprometieron la reelección para un tercer mandato consecutivo de Fujimori", escribe el rotativo, que cita fuentes militares y asegura que la destitución de los dos generales no se hará pública hasta después de las elecciones.

Cuzco y Arequipa, dos de las principales regiones militares, han sido escenario en los últimos días de sonoras manifestaciones contra Fujimori. Sus mítines electorales han sido boicoteados en algunos casos, y en otros han degenerado en batallas campales entre sus partidarios y grupos de detractores de su política. Las encuestas señalan que tanto en Cuzco como en Arequipa, Alejandro Toledo lleva una sólida ventaja frente a Fujimori.

"Tengo información de un descontento en las filas de las Fuerzas Armadas desde el grado de coronel hacia abajo", comentó ayer el candidato opositor de la agrupación Perú Posible. En opinión de Toledo, la destitución de los jefes de las regiones militares de Arequipa y Cuzco "podría significar el inicio del debilitamiento de un bloque sólido de generales que ha ido creando con mucha astucia el régimen de Fujimori". Hay que esperar la reacción que esta decisión puede provocar en el estamento militar, añadió.

Más información: www.eleccionesperu.com OEA: www.oas.org Centro Carter: www.cartercenter.org

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de abril de 2000

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