Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

'Sinfonía triunfal'

La música de espera que te pone Telefónica cuando llamas para quejarte es la misma de los anuncios de imagen y de venta de acciones: una especie de Sinfonía triunfal.Tengo una casa en un pueblo de Asturias y, como vivo de lo que escribo, necesito mandar documentos por correo electrónico.Me instalan un aparato sin cables, un teléfono rural y se marchan tan contentos. Cuando voy a conectarme a la red resulta que no es posible: este trasto sólo sirve como teléfono y, para colmo, funciona correctamente cuando le da la gana.

El Gobierno ha dicho que todas la escuelas estarán conectadas a Internet y pienso que no va a ser fácil -en caso de que las escuelas rurales puedan afrontar los gastos de teléfono, las facturas-. Ahora llamo y llamo: para que me expliquen, para que me pongan una línea normal, para ver si se llevan este aparato que no me sirve, para que me devuelvan el dinero. Y os aseguro que no es posible obtener respuesta de Telefónica. Os prometo que Kafka es un crío comparado con Villalonga: faxes, gente anónima -aunque repitan "lePasa a la página siguienteViene de la página anterior

atiende fulano"-, es la grosería de todo monopolio. Y mientras me pasan de un teléfono a otro, ya me aprendí de memoria la Sinfonía triunfal. Qué distancia entre lo épico de la musiquita y lo endémico del servicio...

Esta carta es para que pongan otra música. Que no me malinterpreten.- .

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_