Francia se resiste al programa liberalizador de Aznar y Blair
El modelo de la economía de Estados Unidos es el espejo en el que quieren verse reflejados la mayoría de los países de la Unión Europea, pero no todos. En el Consejo Europeo extraordinario de Lisboa quedó en minoría la posición de Francia de mantener un sector público fuerte en la economía. Las posturas más liberalizadoras fueron defendidas por José María Aznar y Tony Blair, con el apoyo del alemán Gerhard Schröder. El resultado del debate se conocerá hoy.
El primer ministro británico, Tony Blair, abogó por una rápida apertura de las telecomunicaciones, los transportes y la energía. Voces diferentes -desde José María Aznar, presidente del Gobierno español, hasta Massimo d'Alema, presidente del Consejo de Ministros italiano- coincidieron en su deseo de impulsar la liberalización. Lo mismo hicieron Gobiernos del norte de la UE con presencia liberal, conservadora e incluso ecologista. Frente a ellos se situó el primer ministro francés, Lionel Jospin, favorable a la apertura del mercado de las telecomunicaciones de acceso local, pero no a la energía y el transporte. Además, los Catorce prolongaron las sanciones bilaterales contra Austria. Ningún dirigente político dirigió la palabra al canciller austriaco, Wolfgang Schüssel, durante la foto de grupo -con el presidente mexicano, Ernesto Zedillo, entre ellos- que sustituyó a la tradicional foto de familia.


























































