El Reino Unido siembra 60 cosechas transgénicas para estudiar sus efectos
Michael Meacher, secretario de Estado británico de Medio Ambiente, puso fin ayer a varios meses de especulaciones anunciando la plantación de 60 cosechas transgénicas para estudiar sus efectos sobre el medio ambiente. Las semillas escogidas son maíz, colza y remolacha y serán repartidas por el territorio de Inglaterra. El Gobierno espera aumentar en el futuro la siembra hasta un máximo de 80 terrenos. Pese al apoyo que la comunidad científica y los organismos internacionales, como la FAO o la OCDE, muestran hacia los transgénicos, los grupos ecologistas Greenpeace y Amigos de la Tierra consideraron estos ensayos un "atentado al medio ambiente". "Quiero recalcar que no se trata de un proyecto comercial. El Reino Unido no sembrará semillas para su venta al público mientras no estemos seguros de que son inocuas", dijo Meacher al anunciar las regiones donde se llevará a cabo el ensayo.
El ministro laborista, una de las voces más moderadas en el pulso mantenido por el Gobierno británico con los grupos ecologistas, aseguró asimismo que piensa "despejar todas las dudas" y mantener informados tanto a los campesinos como a las comunidades vecinas a las cosechas alteradas.


























































