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El Superior cierra el caso de la muerte de un trabajador atribuida al amianto

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha cerrado definitivamente el proceso judicial iniciado hace tres años por los familiares de un trabajador de Vitoria de 49 años que falleció a consecuencia de una enfermedad pulmonar que ellos entendían derivada de la exposición prolongada durante varios años al amianto en un taller mecánico. El fallo del alto tribunal vasco ratifica la sentencia del Juzgado de lo Social de Vitoria, que rechazó en junio la demanda de los herederos de Santiago Busto presentada contra la empresa en la que prestaba sus servicios, Garaje Moderno, la inspección de Trabajo y una mutua de accidentes, al entender que el cáncer que le costó la vida no estaba relacionado con el amianto.El Tribunal Superior ha desestimado el recurso de los familiares de Busto al entender que no se constató la presencia de amianto en el ambiente de trabajo de manera suficiente para producir el mesotelioma peritoneal que causó la muerte del operario. El alto tribunal destaca, como lo hizo el Juzgado de lo Social de Vitoria, que no se puede considerar la existencia de enfermedad profesional tal y como solicitaban los demandantes.

Inspección

Busto trabajaba como mecánico de frenos en Garaje Moderno. La sentencia del juzgado recordaba que la inhalación de fibras de amianto constituye un riesgo higiénico que puede derivar en enfermedades cancerígenas como el mesotelioma. Sin embargo, resaltaba que la empresa en donde trabajó durante tres décadas Santiago Busto no es un taller de reparación de frenos, sino un concesionario de coches, lo que imposibilitaba que se hayan llevado a cabo actividades que entrañen riesgos laborales.

La Inspección de Trabajo realizó un informe en julio de 1997 entre los trabajadores de dicha empresa en el que no se apreciaba ninguna patología propia de origen laboral.

El rechazo por el Superior de la reclamación ha supuesto asimismo el archivo de la denuncia penal que también habían interpuesto los familiares de Busto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de febrero de 2000