La Seguridad Social subasta los bienes del Parque de Atracciones Tibidabo

Grand Tibidabo, la sociedad que perdió miles de millones de pesetas de pequeños accionistas durante la etapa de Javier de la Rosa, vuelve a ser noticia judicial. Primero, a finales del pasado año, el consejo del grupo presentó la quiebra voluntaria en los juzgados de Barcelona. El próximo día 27, los bienes de una de sus principales filiales, el Parque de Atracciones del Tibidabo (PATSA), serán subastados para atender las deudas de unos 600 millones de pesetas del grupo empresarial con la Seguridad Social.

El presidente de Grand Tibidabo, Francesc Xavier Pintó, reconoció ayer mismo el dramatismo de la situación y la inexorabilidad de la subasta si antes no encuentra "un socio que se quede con la compañía". Los activos que se subastarán el próximo día 27 son la línea de ferrocarril del funicular del Parque de Atracciones del Tibidabo y el aparcamiento del mismo, por un valor de salida de 1.652 millones de pesetas.Pintó manifestó, en declaraciones a Catalunya Ràdio, que existen conversaciones con un grupo internacional, pero no concretó de qué grupo se trata. No es, sin embargo, la primera vez que los responsables de la empresa anuncian conversaciones con grupos anónimos, sin que hasta ahora hayan desembocado en ningún acuerdo en firme.

Expediente de quiebra

Por otro lado, Pintó anunció que existen conversaciones con la Seguridad Social y los acreedores para llegar a un acuerdo que impida la subasta de los bienes de la compañía que presidió Javier de la Rosa.

El pasado mes de noviembre la empresa presentó un expediente de quiebra debido a su desequilibrio patrimonial, estimado en 1.300 millones de pesetas por sus propios gestores. Las deudas con las entidades públicas, Hacienda y la Seguridad Social, ascendían en aquel momento a 5.326 millones.

Pintó imputó la actual situación de crisis de la compañía a la deuda acumulada y los intereses consiguientes. Grand Tibidabo fue constituida por Javier de la Rosa en 1991, cuando fusionó las sociedades Consorcio Nacional del Leasing (CNL) y Tibidabo, en las cuales ocupaba la posición de accionista mayoritario.

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Poco más de dos años después, De la Rosa tuvo que abandonar apresuradamente la presidencia de la compañía, que a su vez tuvo que reconocer unas primeras pérdidas de unos 10.000 millones de pesetas. Desde entonces esas pérdidas han ido repitiéndose cada año hasta dejar la compañía completamente descapitalizada. De unos recursos propios de 40.000 millones de pesetas en el momento de su creación, Grand Tibidabo ha acabado con unos escasos 1.500 millones.

Su gestión al frente de Tibidabo llevó a De la Rosa a la cárcel por primera vez en octubre de 1994, cuando el juez de Barcelona Joaquín Aguirre dictó orden de prisión provisional contra él a instancias de la Fiscalía de Barcelona. El juez también ordenó la gestión judicial de los derechos accionariales que De la Rosa poseía en la compañía, lo cual obstaculizó sus intentos de alcanzar un acuerdo para que la empresa retirase sus acciones contra él en los juzgados.

De la Rosa está imputado de haberse apropiado de forma fraudulenta de 13.000 millones de pesetas de la compañía, cuyo capital compartía con 9.000 pequeños accionistas, y la fiscalía solicita para él penas de 13 años de prisión. El siguiente presidente de la empresa, nombrado por De la Rosa, Joan Cruells, acabó también imputado en el juzgado. Precisamente ayer, el juez Aguirre rebajó a Cruella su fianza de 40 millones a tan sólo 4.

Actualmente, De la Rosa está en libertad bajo fianza de 100 millones de pesetas en el caso judicial relacionado con su gestión en Grand Tibidabo. Además, se encuentra en situación de prisión atenuada en su domicilio, en este caso por la querella presentada contra él por el Grupo Torras en la Audiencia Nacional.

Además del parque de la montaña del Tibidabo, el grupo tan sólo posee otra inversión en una empresa en activo, se trata de la juguetera Diset.

Desde su creación, Grand Tibidabo ha ido perdiendo toda clase de activos, desde una participación del 25% en la cadena privada de televisión Tele 5 hasta terrenos en Andalucía, una fábrica de muebles e instalaciones deportivas en el puerto de Barcelona. La subasta del día 27 seguirá los pasos habituales en este tipo de procesos, con tres posibles convocatorias.

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