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El PP pide que también se impute por cohecho en el "caso Sanlúcar" al cuñado del socialista García Raposo

El Juzgado de Instrucción número 2 de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) reanudó ayer las diligencias previas que se siguen por el supuesto intento de soborno a un concejal del PP. El conocido como caso Sanlúcar siguió ayer con las declaraciones, como testigos, de Fernando Moreno, cuñado del ex secretario de organización del PSOE local, Rafael García Raposo, y de la presidenta provincial del Partido Popular, María José García Pelayo. Moreno es el propietario de la tienda de cocinas donde, supuestamente, tuvieron lugar los encuentros entre García Raposo y el edil popular Manuel Ramírez durante la primera quincena del pasado mes de octubre. El PP pidió su imputación en el caso. La acusación particular del PP defiende que Moreno fue cooperador necesario en el intento de soborno a Manuel Ramírez. Según José Loaiza, abogado del Partido Popular, el cuñado de García Raposo estuvo al tanto en todo momento de las conversaciones que el ex dirigente socialista y el concejal popular mantuvieron. El letrado del PP obtuvo el apoyo de la defensa de Manuel Ramírez en su solicitud de imputación para Fernando Moreno, mientras que el fiscal pidió la suspensión de la declaración como testigo para proceder en los próximos días, posiblemente el lunes, a una audiencia preliminar.

Juan Pedro Cosano, abogado defensor de Ramírez encontró también en la declaración como testigo del cuñado de García Raposo una clara implicación en los hechos del alcalde de Chipiona, Luis Mario Aparecero. "El señor Moreno reconoce que la reunión que se iba a celebrar en Sanlúcar se cambia y llama a Manuel Ramírez diciéndole que la reunión va a ser en Chipiona; por tanto hay un dato más que apunta a la relación del señor Aparcero en estos hechos".

La acusación particular del PSOE, representada por la letrada Teresa Agudo, llamó la atención, por su parte, en un pasaje de la declaración de Fernando Moreno en la que éste aseguró que fue Manuel Ramírez quien le pidió el número de teléfono de su cuñado, Rafael García Raposo, para iniciar los contactos con él.

La presidenta provincial del PP en Cádiz, María José García Pelayo, declaró que conoció los hechos el domingo 17 de octubre por la mañana. La dirigente popular arremetió, tras finalizar su comparecencia como testigo, contra los altos cargos del PSOE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de enero de 2000