Ekon saca a la calle un segundo disco de "metal" abierto a nuevos estilos
Aunque a la hora de analizar la escena musical de Euskadi se habla de la trascendencia que ha tenido el llamado rock radical vasco y se destacan convulsiones recientes como el triki-boom, no es menos cierto que la música metal cuenta con un gran semillero en la comunidad autónoma. Desde la revitalización del género merced a su fusión con otros estilos, son muchos los grupos del País Vasco que se han adscrito a sus filas. Un ejemplo de dicha proliferación y atracción es Ekon, un conjunto de Mondragón que acaba de poner en circulación Etnia 2000 (Mil A Gritos Records), el que supone su segundo elepé.Efectivamente, dos años después de estrenarse con el álbum Zurrunbilo kaotikoa, el quinteto guipuzcoano ha publicado un disco de metal contemporáneo abierto a las influencias tanto del hip hop como del hardcore y de la música electrónica. Samplers, trepidantes bases rítmicas, guitarras frenéticas que no eluden el clásico exhibicionismo heavy y voces que gustan de rapear llenan así un trabajo que fue grabado entre los meses de octubre y noviembre en los estudios Elkar de la capital donostiarra.
Allí, y bajo la producción de Jimmy J (Soziedad Alkoholika), Ekon registró un total de nueve canciones que hablan de la dictadura del tiempo, de asumir riesgos, de venganza y violencia fascista, de locura, de ecologismo y de dispersión.


























































